Las medidas adoptadas por la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) incidirían este año en la tasa que utiliza el Banco Central de Honduras (BCH) para señalizar su postura de política monetaria, conocida como Tasa de Política Monetaria (TPM), estimó el economista Martín Barahona.

La FED determinó a finales de 2018 aumentar un cuarto de punto los tipos de interés, de manera que el precio del dinero en Estados Unidos se ubicó entre el 2.25 y 2.50 por ciento, con lo que se sitúan a niveles no vistos en más de una década en la primera economía mundial.

Durante todo el año pasado, el BCH mantuvo la Tasa de Política Monetaria en 5.50 por ciento en el contexto de un monitoreo constante de la situación económica y el balance de riesgos.

“Diríamos que en Honduras sería lógico que también incremente la tasa, pero sabiendo que siempre se han mantenido altas no conviene moverlas de donde están”, expuso Martín Barahona.

A criterio de la fuente, “hasta el momento ese instrumento económico se ha manejado de manera adecuada, no ayuda a regular la tasa general de intereses porque no tiene nada que ver una con la otra”.

“Mover la Tasa de Política Monetaria no tiene ningún impacto, actualmente es de un 5.50 por ciento y la tasa promedio de interés en la banca nacional es de un 24 por ciento”, insistió.

Según economistas, la TPM es una tasa calculada por el Banco Central que guía y orienta a los intermediarios financieros hacia dónde se dirigirá la política monetaria en los próximos meses.

El objetivo de la Política Monetaria es mantener la inflación estable con un valor meta por debajo del 5 por ciento para 2018, variación final que sería dada a conocer en las próximas horas por el Banco Central de Honduras.

Para 2019 no varía esa meta de inflación, de acuerdo con lo estimado en el Programa Monetario.

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