Productores de café en el departamento de El Paraíso ofrecieron ayer hasta 50 lempiras por cada lata llena café cortado en estas fincas de la zona oriental de Honduras.

Es parte de las iniciativas adoptadas por los caficultores entre escases de mano de obra, al punto que se ven obligados a traerlos desde Nicaragua con el objetivo que no se pierda la actual cosecha.

La falta de personal mantiene preocupados, especialmente a pequeños y medianos caficultores en ese departamento, considerado como uno de los mayores productores de grano aromático a nivel nacional.

“No estamos obteniendo ganancias, por muchos factores involucrados, prevemos que pequeños y medianos productores tendrán pérdidas por no tener personal necesario para recolectar el fruto”, alertó el productor Miguel Rivera.

Las pérdidas provocadas por el bajo costo del café y las plagas que afectan al cultivo evitan ofrecer una mejor paga a los cortadores, agregó Rivera.

Según estimaciones de dirigentes cafetaleros a nivel nacional se requiere de un millón de corteros de café, solo en El Paraíso urgen de unas 200 mil personas.

Según productores de esa zona oriental, ni siquiera la mitad de esa demanda de personal, está llegando a las montañas.

“No se encuentra mano de obra, en mi finca tengo la capacidad de retener hasta 150 corteros, pero únicamente he podido encontrar a seis y mi cosecha ya casi está por perderse” alertó el mediano productor, Pedro Cáceres, de Danlí, El Paraíso.

La cosecha 2018-2019, que arrancó el pasado 1 de octubre, alcanzaría este año 11 millones 120 mil quintales y 1,500 millones de dólares en divisas, superando el ciclo anterior 2017-2018 que generó 10 millones de sacos y 1,200 millones de dólares, según expectativas del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé).

Alemania, Bélgica y Estados Unidos son los principales compradores del café de Honduras al punto que esos mercados compran más del 68 por ciento del total del grano.

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