Un pequeño sello de arcilla del tamaño de un botón desató una revolución entre los arqueólogos. Fue hallado el lunes en Jerusalén y su importancia histórica tiene conmovidos a todos los especialistas en la materia. Es que tiene un grabado que confirma la existencia de la figura del Gobernador de una ciudad que es mencionado en distintas ocasiones en la Biblia.

La diminuta pieza fue encontrada durante las excavaciones en la plaza del Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén. Según anunció la Autoridad de Antigüedades de Israel, se descubrió que este sello de arcilla tiene unos 2.700 años de antigüedad y pertenece al período del Primer Templo. 

En su impresión, el sello de arcilla que fue encontrado entre los restos de un edificio del siglo VII o VI a.C., muestra a dos individuos enfrentados, cuyas cabezas carecen de detalles, vistiendo unas prendas a rayas que llegan hasta las rodillas. Bajo las dos líneas de la parte inferior aparece la inscripción que impresionó a todos. Está redactada en hebreo antiguo y señala: “Perteneciente al gobernador de la ciudad”.

Los profesores Tallay Ornan, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y Benjamin Sass, de la Universidad de Tel Aviv, explicaron que dicho título “es conocido por la Biblia y por documentos extrabíblicos y hace referencia a un oficial designado por el rey”.

Según explicó la arqueóloga Shlomit Weksler Bdolah, que participa en las excavaciones que lleva a cabo la Autoridad de Antigüedades de Israel en la zona vieja de la ciudad, El “gobernador de la ciudad”, era un puesto de importancia política prominente y similar a las funciones de un intendente. Aparece registrado en la Biblia, pero hasta el momento no se había encontrado una prueba material de que efectivamente haya habido un gobernador de la ciudad

¿Para qué se usaba este sello? La arqueóloga describió que “el sello formaba parte de un importante transporte y era una especie de logotipo o un pequeño souvenir enviado en nombre del gobernador de la ciudad”. La investigadora sugirió que “probablemente uno de los edificios de nuestras excavaciones era el destino de este transporte enviado por el gobernador de la ciudad”.

Los arqueólogos creen que la zona de las excavaciones, situada en las laderas occidentales de la colina occidental de la antigua Jerusalén, a unos 100 metros al oeste del Monte del Templo, estuvo habitada por funcionarios de alto rango durante el período del Primer Templo. El sello, según destaca Weksler-Bdolah, “respalda la interpretación bíblica sobre la existencia de un gobernador en la ciudad de Jerusalén hace 2.700 años”.

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