jue. Jun 20th, 2019

El club multa a Bale por ‘Escaparse’

Gareth Bale

Gareth Bale

Las prisas de Gareth Bale por marcharse del Bernabéu antes de que finalizara el partido de su equipo contra la Real Sociedad le van a salir caras. En el Real Madrid han preguntado al galés por los motivos de su salida antes de tiempo del partido –cazado por las cámaras de El Chiringuito– y estudian la cuantía económica que se le tiene que aplicar en función de lo que justifique y lo que dice el reglamento de régimen interno. En cualquiera de los casos se contempla una sanción porque los futbolistas que no están convocados, por el motivo que sea, tienen la obligación de permanecer hasta el final del partido y es aconsejable que estén cerca del equipo antes y después de los partidos. Unas normas para fomentar el espíritu colectivo y la integración.

El galés ha generado un nuevo problema. Bale se marchó del Bernabéu en el minuto 78 del encuentro contra la Real Sociedad cuando todavía el marcador reflejaba un 0-1 y sus compañeros competían por buscar el empate y la remontada. El galés se perdió el segundo gol del conjunto donostiarra porque decidió que lo mejor era evitar las aglomeraciones o el tráfico en la salida del estadio. La imagen le hace daño al propio futbolista y al Real Madrid porque no se trata de un jugador cualquiera. Es el que más cobra de la plantilla, el futbolista franquicia y el que está llamado a ser la estrella del equipo después de la salida de Cristiano Ronaldo.

La escapada antes de tiempo no ha sentado bien en el club ni entre los propios compañeros por considerarse una falta de respeto. Florentino Pérez y los capitanes apelan a la calma y la unidad. El error de Bale no ayuda. Se lo han reprochado en la reunión que tuvieron en el vestuario en el día después de la derrota contra la Real Sociedad. Solari es el único que se ha pronunciado públicamente sobre este episodio para dar una respuesta breve, pero acompañada con un gesto serio que es fácil de interpretar. “Son cosas que solucionaremos en la intimidad”. El entrenador no ha justificado ni explicado que tuviera permiso para abandonar el estadio antes de la finalización del encuentro. No ha recibido argumentos para encubrirle. No ha disimulado que es un error del galés.

Gareth Bale no jugó el partido contra la Real Sociedad por culpa de un nuevo problema muscular que se produjo en el encuentro anterior que disputó en Villarreal. Una lesión de grado 1 en el sóleo izquierdo que le puede tener de baja alrededor de dos semanas. Una más al largo historial de infortunios. El galés suma un total de 23 lesiones desde que está en el Real Madrid y como consecuencia de ellas se ha perdido 82 partidos en las cinco temporadas y media que lleva en el club blanco. Es baja en uno de cada cuatro encuentros.

Solari con Bale en el Mundial de Clubes. (Reuters)© Proporcionado por Titania Compañia Editorial S.L. Solari con Bale en el Mundial de Clubes. (Reuters)Falta de compromiso

El hecho de que se marchara antes de que acabara el partido y no bajara al vestuario para estar cerca de sus compañeros o hiciera un mínimo acto de presencia se interpreta como un gesto de falta de compromiso. Para algunos es una irresponsabilidad por la situación en la que se encuentra una plantilla que pasa un momento difícil después de quedarse a una distancia de 10 puntos del Barcelona en la Liga. De poco vale que Solari se vuelque con el galés para motivarle y darle un papel principal. Lo ha elogiado públicamente. Como el día que hizo tres goles en la semifinal del Mundial de Clubes ante el Kashima japonés: “Hoy Bale se ha comido todo: los focos, el escenario, la tribuna, las redes. Ha mostrado de lo que es capaz”. A su irregularidad en el césped ha unido ahora un capítulo negro. Marcharse del estadio antes de tiempo y con una derrota le deja en mal lugar.

La que estaba considera como la temporada en la que Gareth Bale tenía que reivindicar su papel de estrella y líder del equipo se está convirtiendo en un fracaso. Las lesiones y una nueva muestra de falta de compromiso pueden acabar con la paciencia de Florentino Pérez, que está obligado a tomar una decisión cuando finalice la temporada y evaluar qué respuestas ofrece el galés dentro y fuera del campo. Un futbolista que se quejó tras la final de la última Champions, en Kiev, de querer jugar con más regularidad. Mucho tiene que poner de su parte. Fue pitado por el Bernabéu en el partido contra el Valladolid, por su apatía, y de él se espera que tenga más impacto y regularidad.