Las recaudaciones tributarias hondureñas muestran un vertiginoso crecimiento en los últimos ocho años, al pasar de 43,200 millones de lempiras en 2010, 101 mil millones el 2018 y aproximadamente 110 mil millones proyectados para el ejercicio fiscal del 2019.

De enero a noviembre de este año, la autoridad tributaria reporta cerca de 92 mil millones de lempiras recaudados, para este mes se esperan más de 10 mil millones con la fuerte actividad económica de diciembre.

El 2014 fue un punto y aparte, luego de la aplicación del ajuste fiscal que elevó el Impuesto Sobre Ventas (ISV), Aporte Vial o por consumo de combustibles y modificaciones al Impuesto Sobre la Renta (ISR).

En ese momento también desapareció la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) y surgió el Servicio de Administración de Rentas (SAR) que entró con un Régimen de Facturación mejorando los controles fiscales y elevando de 69 a más de 220 mil la base de contribuyentes.

ENTRE BONANZA Y PRECARIEDAD

Entre el 2010 y el 2018 esto ha significado un 135 por ciento de incremento en términos relativos, indica un informe con datos comparativos de la Secretaría de Finanzas (Sefin), Banco Central de Honduras (BCH) y el SAR.

El documento al que tuvo acceso este rotativo, establece que los recursos captados por el ISR pasaron de 13,055.2 millones en 2010, a 33,390.5 millones este año, prácticamente triplicándose las recaudaciones durante el período analizado. No obstante, las recaudaciones siguen ancladas en tributos indirectos como el ISV que para este año es de 46 mil millones de lempiras.

Para el gobierno han sido años de bonanza, contrario a la precariedad en que se ha visto sumida las actividades productivas, en vista que la presión fiscal pasó de 14 a 18 por ciento, hasta convertirse el país con la mayor presión fiscal, indican analistas.

Según la cúpula empresarial el aumento de la presión tributaria en relación al PIB, ha alejado la inversión extranjera, las reinversiones de capital y ha afectado así la creación de empleo.

Antes de comparar la presión fiscal de Honduras con los demás países, la ministra del SAR, Miriam Guzmán recomienda revisar los 148 mil millones de lempiras que ha dejado de captar el fisco por incentivos fiscales otorgados a distintos sectores económicos.

EL GASTO SE DUPLICÓ

El documento en alusión, revela que en la medida en que han crecido las recaudaciones, así se han comportado los gastos gubernamentales al presentar un sustancial incremento de 69,902.3 millones reales en 2010, a 140,283.6 millones para el ejercicio fiscal 2018, más las ampliaciones presupuestarias.

Las partidas de la Presidencia de la República, Defensa y Seguridad muestran incrementos importantes en proporción directa al aumento mostrado por las recaudaciones durante el período analizado.

El comportamiento observado por el gasto gubernamental a nivel institucional a lo largo del período 2010-2018, ha sido de tal magnitud que mientras las Secretarías de Educación, Salud e Infraestructura han registrado crecimientos promedios anuales respectivos de 3.4, 5.5 y 9.9 por ciento ligeramente conservadores.

El ISV sigue siendo la base de las recaudaciones anuales, sumado al Aporte Vial que este año dejará más de 13,500 millones de lempiras al fisco.

Pero las Secretarías de Seguridad, Defensa y el Servicio de la Deuda Pública, han observado crecimientos promedios anuales de 10.5, 14.8 y 22.7 por ciento, respectivamente.

Añade que el saldo total de endeudamiento público del Gobierno Central ha tenido un movimiento vertiginoso desde 4,632.0 millones o el 29.5 por ciento del PIB en 2010, hasta 11,645.0 millones de dólares, 49.7 para este año.

En esa línea, en una de las conclusiones se advierte que este comportamiento es proclive a volver insolvente al país al momento de cumplimiento de responsabilidades vinculadas al pago del servicio de la deuda.

UN ESCENARIO PELIGROSO

Tal escenario puede convertirse en una realidad en los próximos años, por la obligatoriedad en el pago del servicio derivado de la deuda soberana. El 2020 la Sefin deberá pagar alrededor de 500 millones de dólares para honrar la primera colocación del bono soberano del 2013.

Asociado a lo anterior, – dice el reporte- el servicio de la deuda pública gubernamental durante estos ocho años, se ha ampliado significativamente, al pasar de 6,524.8 millones de lempiras que eran en 2010, hasta 34,843.9 millones o un 34.2 por ciento de los recursos tributarios para este año.

El 2019 se eleva a más de 40 mil millones de lempiras el pago a capital e intereses y representa un tercio de las recaudaciones y la mayor partida en el Presupuesto General de la República aprobado la semana anterior por el Congreso al totalizar más de 261,500 millones de lempiras.

El 2019 la Sefin presupuestó alrededor de 40 mil millones para el servicio de la deuda, lo que evidencia un crecimiento anual, dado que los compromisos internos tienen una vida promedio de 4 años y externos de 11 años.

El reporte indica que el gasto se incrementó de 55,092.8 millones de lempiras ejecutados en 2010 hasta 95,954.0 millones; los gastos de capital subieron de 10,990.1 millones, a 17,959.2 millones para 2018.Aquí se suman 4,500 millones destinados al Programa Vida Mejor, mismo que por su orientación podría ser involucrado como parte de los egresos extrapresupuestarios.

Asociado al gasto gubernamental, el pago de remuneraciones se amplió en los últimos tres años desde 39,731.1 millones en 2016, a 46,310.0 millones del año 2018, comportamiento que obedece a negociaciones de incrementos salariales a los empleados del Poder Ejecutivo.

Mediante impuestos, los contribuyentes deberán pagar el 2019 más de 40 mil millones de lempiras por el Servicio de la Deuda Pública interna y externa.

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