mar. Abr 23rd, 2019

Estabilidad laboral previo a determinar salario mínimo

Carlos Madero

Carlos Madero

Los representantes de los trabajadores y de la empresa privada con la mediación del gobierno continuaron ayer las negociaciones del nuevo reajuste al salario mínimo en donde se analiza la estabilidad laboral, previa a fijar porcentajes coherentes con la realidad y el costo de vida de los hogares hondureños, informó el sector obrero.

Entre 2010 y 2018, el salario mínimo ha registrado un alza de alrededor de dos mil lempiras que representan un 30 por ciento. Esta variable se ha movido de 6,500 lempiras, a un promedio de ocho mil 500 lempiras.

Los delegados de la iniciativa privada han sido claros al señalar que no están dadas las condiciones para colocar como punto de partida el mismo aumento salarial de 38 por ciento que fue pactado para el sector de la maquila, se informó por el sector empresarial.

De conformidad con lo indicado por la representación del sector privado, el ajuste al salario mínimo para los trabajadores de la agricultura, electricidad, explotación minera, transporte, actividades financieras y categorías similares, serán llevadas a otras circunstancias y porcentajes.

A juicio de los empresarios, lo que se debe buscar es que los empleos no se pierdan; por el contrario, que los puestos laborales se multipliquen tantas veces como sea necesario en un mercado decaído y sin capacidad para absorber la masa salarial, como es el caso de Honduras.

Los comisionados por la parte patronal han manifestado que más que hablar del monto en que podrían ser modificadas las escalas salariales, su propuesta está centrada en la metodología aplicada para acercar la fuerza de trabajo con el capital.

Los trabajadores aspiran a una revisión del salario mínimo que esté en sintonía con su deteriorada situación socioeconómica, afectada por el índice inflacionario y la onda especulativa y el aumento de varios productos de la canasta básica.

500 MIL PERSONAS

Una masa de 500 mil personas está cubierta por el salario mínimo; sin embargo, su estatus es impactado negativamente por la pérdida de la capacidad de compra, el desgaste del derecho a la antigüedad y el hecho que el 60 por ciento de las empresas incumplen con el pago de la compensación mínima.

Según lo informado por el dirigente, las centrales obreras están dispuestas a realizar un esfuerzo para lograr un convenio de dos años sobre la base de tres elementos: El deslizamiento de la moneda, crecimiento económico y el índice inflacionario.

El director de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) Pedro Barquero, uno de los delegados del sector privado en la Comisión Nacional del Salario Mínimo a partir de enero del 2019 sugirió que el nuevo ajuste debe ir orientado a varios factores, entre ellos a conservar el número de empleos que tenemos, a generar más fuentes de trabajo y ayudarle al pueblo hondureño a obtener un ingreso más acorde a la realidad nacional.

“Nosotros preferimos llamar a esto un trabajo en equipo más que una negociación, porque aquí no estamos comprando nada, lo que estamos haciendo es sentarnos para fijar juntos un nuevo salario mínimo y si todo sale será plurianual, expresó.

“La realidad de la industria de la maquila es muy diferente a la nuestra, pues la primera ha sido muy exitosa en la generación de empleo con un aproximado de 150,000 fuentes de trabajo. La maquila goza de un régimen especial el cual no tiene el resto de las empresas, tenemos que trabajar en función de la realidad del resto del sector privado del país”, explicó.