Cristiano Ronaldo se ha propuesto demostrarle a Florentino Pérez que hay vida después del Real Madrid y que, pasados casi seis meses de su salida, es el hombre más feliz del mundo. El despechado Cristiano Ronaldo ha vuelto a atacar la figura de Florentino Pérez esta semana donde conoce que le puede hacer más daño: la falta de humildad. Sus palabras en la prensa italiana tienen un destinatario y, aunque evite pronunciar el nombre del presidente del Madrid, buscan el efecto de comparar a Florentino Pérez con Andrea Agnelli –presidente de su actual equipo–: “La Juventus es el mejor grupo en el que he jugado. Aquí somos un equipo. En otros lugares, alguien se siente más grande que los demás, pero aquí están todos en la misma línea. Son humildes y quieren ganar”. Ese otro lugar al que le falta humildad, según Cristiano, es Florentino Pérez.

Hay quien pretende interpretar que es un ataque a sus ex compañeros y que su relación con Sergio Ramos, Marcelo, Modric o Benzema, por poner unos ejemplos, está rota o se ha estropeado. Por aquí no van las pullas de Cristiano. Si bien la distancia enfría las relaciones, la amistad no se ha perdido. Cristiano Ronaldo tiene la obsesión de demostrar a su expresidente que es feliz y está en un equipo ganador. Para eso utiliza argumentos como “esto es una familia” que pueden interpretarse como una crítica al vestuario blanco… Nada más lejos de la realidad. Cristiano no tiene ningún reproche al trato de sus excompañeros.

Al portugués le pide el cuerpo que Florentino sea sincero para explicar los motivos por los que se tuvo que marchar del Real Madrid. A día de hoy, todavía no se ha despedido de la afición el que es el máximo goleador de la historia del equipo madridista –451 goles en nueve años–. Algo que lleva dentro por sentir que ha quedado la imagen de un futbolista que marcó una época y tuvo que salir por la puerta de atrás. Y no es el primero al que le sucede este episodio. Una situación similar vivió Iker Casillas. Otro que se empeña y hace de tripas corazón en demostrarse a sí mismo que hay vida fuera del Real Madrid, pero que un día decidió que su madridismo le impide atacar o afear al club que lleva en el corazón.

La ‘bala’ de Modric

La pulla de Cristiano Ronaldo ha tenido respuesta de Florentino Pérez en su mensaje en la comida navideña con los medios de comunicación de este martes en el antepalco del Santiago Bernabéu. Si Cristiano ataca donde sabe que puede hacer más daño, a Florentino le ha pedido el cuerpo nombrar quién es el mejor representante de los valores del club. “Luka Modric representa, perfectamente, los valores de nuestros jugadores”, ha soltado el presidente para recordar quién es el ganador del premio The Best y el Balón de Oro. En un discurso en el que ha recalcado que el Real Madrid vive una etapa de éxito con la consecución de cuatro Champions en cinco años y siguen vigentes valores como el sacrificio, entrega, solidaridad… y la humildad. El Real Madrid como club ganador de los premios colectivos e individuales, como el día en el que Cristiano recibió su quinto Balón de Oro y Florentino tiró el ‘anzuelo’ a Neymar recordando dónde era más fácil ganar este premio.

A Cristiano Ronaldo le van bien las cosas en Italia: líder en el campeonato, clasificado para los octavos de final de la Champions, hace goles con facilidad –lleva 10–, gana dinero y paga menos impuestos, el patrón Agnelli le da cariño, juega todos los minutos con Allegri… Está en el lugar idóneo para seguir aumentando su ego y lanzando pullas, pero a Florentino también le va bien sin Cristiano… con Modric de Balón de Oro.

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