Cuando en 2014 la nave que Virgin Galactic estaba probando para viajes comerciales al espacio se estrelló: murió el piloto y muchos vieron tambalearse el sueño de “abrir el espacio a las masas”.

Pero este jueves, cuatro años después de aquel fatal accidente, la empresa devolvió la esperanza.

Virgin Galactic, del magnate Richard Branson, logró lanzar su primer vuelo tripulado al espacio y conseguir que vuelva a la Tierra sin incidentes.

La nave SpaceShipTwo, que despegó de California tripulada por dos pilotos, alcanzó 82,7 km de altura, por encima de la altitud a partir de la cual la NASA concede el estatus de astronauta (80 km).

SpaceShipTwo logró esta altitud tras despegar ensamblada a otro avión, del cual se desprendió para seguir elevándose a una velocidad 2,9 veces más rápida que la del sonido.

“Han pasado 14 años para llegar hasta aquí. Tuvimos lágrimas, lágrimas de verdad, y momentos de alegría. Así que las lágrimas de hoy fueron lágrimas de alegría”, señaló a los periodistas Richard Branson tras el éxito de la operación.

Sus declaraciones evidencian la importancia de lo logrado para Virgin Galactic; un hito para esta empresa, pero también para aquellos que buscan abrir el turismo espacial.

Una “carrera” de 14 años

Branson está en una carrera con Elon Musk y Jeff Bezos para ser el primero que envíe al espacio a los primeros turistas.

Fundó la compañía de viajes espaciales comerciales en 2004, poco después de que Musk abriera SpaceX (2002) y Bezos creara Blue Origin (2000).

La primera vez que Virgin prometió viajes espaciales suborbitales para turistas fue en 2008, cuando aseguró que éstos tendrían lugar en cuestión de “18 meses”.

Desde entonces, la empresa hizo promesas similares pero se le acumularon los retrasos, los intentos frustrados e incluso una tragedia.

En 2014, la nave de prueba se estrelló y una de las dos personas que viajaban en ella, Michael Alsbury, murió.

El incidente hizo replantearse a la empresa su posición e incluso puso en duda su objetivo, pero al final Branson insistió en continuar.

Dos años después, Virgin desveló una nueva nave, Unidad, y volvió a retomar las pruebas.

De ahí que el viaje del SpaceShipTwo sea ahora todo un logro para la empresa privada.

Pero, además, es un hito para los futuros viajes turísticos al espacio; para acabar con el monopolio de las agencias espaciales estatales.

“Hoy hemos probado que Virgin Galactic puede abrir el espacio al mundo entero”, destacó Branson.

La gran pregunta ahora es: ¿cuándo podremos ir?

Más cerca

Un número creciente de emprendedores están sumándose a la carrera para crear un negocio de viajes al espacio.

Virgin Galactic, SpaceX y Blue Origin trabajan para conseguirlo cuanto antes.

En el caso de Virgin, alguno de estos viajes podría producirse tan pronto como el año que viene, según informa la agencia Reuters.

A diferencia de otras empresas rivales, la compañía de Branson ya ha comenzado a vender billetes para sus futuros viajes y más de 600 personas se han apuntado.

No obstante, la experiencia no resulta nada barata.

El espacio, de momento, es caro: hasta US$250.000 por 90 minutos.

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