Según un estudio del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) publicado el pasado 13 de diciembre, hay al menos 251 profesionales de la comunicación encarcelados alrededor del mundo por hacer público aquello que regímenes autoritarios buscan ocultar a toda costa. El ranking de los países con mayor cantidad de reporteros presos está encabezado por Turquía (68), China (47), Egipto (25) y Arabia Saudita (16). En América Latina sobresale Venezuela con tres periodistas tras las rejas: Braulio Jatar, Jesús Medina y el alemán Billy Six, quien fue detenido sin orden judicial en Punto Fijo, estado Falcón, por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (17.11.2018).

En entrevista con DW, Emmanuel Colombié, director del capítulo latinoamericano de la organización no gubernamental Reporteros sin Fronteras (RSF), confiesa no tener novedades sobre el caso de Six. “Y eso es, por sí solo, una mala noticia. Supongo que hay un proceso de negociación en marcha para que sea liberado, pero Reporteros sin Fronteras no ha recibido detalles al respecto ni de la misión diplomática alemana en Caracas ni del Ministerio de Exteriores en Berlín”, comenta. “Nuestros representantes han visitado el Helicoide, la sede principal del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, pero no han logrado hablar con Six”, acota.

Nuevo golpe al Estado de derecho

Colombié corrobora que al periodista alemán se le ha negado el acceso a un abogado y que su causa está en manos de un tribunal militar, como lo denunciaron organizaciones gremiales venezolanas hace ya un mes, pero dice no poder constatar el rumor de que éste será juzgado bajo cargos de espionaje, rebelión e incursión no autorizada en una zona de seguridad. A Six se le acusa de haber entrado al país ilegalmente desde Colombia, de haber tenido contacto con las FARC y de haberse acercado demasiado al hombre fuerte de Caracas, Nicolás Maduro, para fotografiarlo durante actos oficiales públicos, pero RSF no ha tenido acceso a su acta judicial.

“Tras su detención, Six no ha contactado a nadie fuera de su familia. Por otra parte, un civil no debe comparecer ante una corte militar. En lo que concierne a Six, el Gobierno de Maduro está violando leyes nacionales y acuerdos internacionales”, subraya el vocero de RSF desde Río de Janeiro. El estado de salud del reportero freelance agrava las circunstancias: si Six, que es un ciudadano europeo, muriera en una cárcel venezolana a causa de su presunta infección con el virus del dengue, el negativo récord del Gobierno de Maduro en materia de derechos humanos dejaría de ser tratado con guantes de seda como hasta ahora.

Free Billy!, campaña de bajo perfil

“A eso se suma que Six comenzó una huelga de hambre para obligar al Gobierno venezolano a que le garantice un juicio transparente”, esgrime Colombié. Desde Berlín, su colega Juliane Matthey remite a la información que la familia de Six puso a circular en Facebook hace poco; al parecer, algunas de las demandas hechas por el periodista en el marco de su protesta están en vías de ser satisfechas. “Sus allegados aseguran que Six pudo hablar por teléfono con funcionarios de la embajada alemana en Caracas. Sin embargo, no se le ha permitido que elija a un abogado civil”, dice Matthey. Tampoco se sabe si su tarjeta bancaria ha sido usada por otras personas.

Consultado por DW, el Ministerio de Exteriores de Alemania confirmó que está asesorando a Six a través de sus emisarios en Caracas. No obstante, la discreción con que el Ejecutivo de Angela Merkel ha tratado el arresto de su compatriota ha llamado la atención dentro y fuera del territorio germano. “Billy Six es un colega alemán. Su Gobierno no se pronuncia. ¿Qué pasa?”, tuiteó la periodista venezolana Ibéyise Pacheco. “La opinión pública se movilizó con entusiasmo por mucho tiempo para que el periodista alemán Deniz Yücel fuera liberado por las autoridades turcas. Ese no ha sido el caso con Billy”, lamenta, por su parte, Bastian Behrens.

“Yo creo que eso se debe a que Billy escribía para medios como el nuestro”, esgrime Behrens, portavoz del diario ultraconservador de derecha Junge Freiheit, uno de los empleadores de Six. “Nosotros publicamos un comunicado sobre la detención de Billy y la prensa alemana liberal y de izquierda no le hizo caso. Medios como Der Spiegel y Süddeutsche Zeitung llamaron la atención hacia su caso sólo después de que Reporteros sin Fronteras lo hiciera. En todo caso, esperamos que Billy sea liberado a más tardar el día de su cumpleaños, que coincide con la víspera de Navidad. Nosotros contribuiremos como podamos con nuestra campaña Free Billy!” agrega Behrens.

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