Es verdad que todos hemos soplado alguna vez la cara a nuestros perros y quizá nos ha parecido súper graciosa su reacción, pero los expertos señalan que es una acción que no se debe aplicar en los canes.

¿Quieres saber cuáles son las razones? Lee el siguiente texto

No es un novedad saber que los sentidos y órganos de los peludos son mucho más sensibles que los nuestros, por ello, el aire que nosotros emitimos al momento de soplar, puede lograr que se irriten sus orejas y ojos.

La nariz del perrito contiene miles de células hipersensibles que se encargan de recibir olores (imperceptibles para el ser humano). Estos olores viajan a través de la humedad de su nariz y si soplamos podrías secar y hasta irritarla. Esto lograría que pierda toda la información que hay y así se irritaría mucho más.

Otro órgano hipersensible es la vista. Si los seres humanos tenemos los ojos sensibles, los perros también. Si a ti no te gusta que te soplen en los ojos, a los canes tampoco. Les causa mucha molestia y podríamos ocasionarle “ojo seco”.

Por el lado de los oídos, tenemos que resaltar que es el órgano más sensible de los peludos. Ellos pueden escuchar mucho mejor que un ser humano y si soplamos muy cerca , podemos ocasionar un ruido súper molesto y tormentoso.

Entonces, puede que te haya causado mucha gracia soplarle en la cara a tu perrito, pero ya sabes que es súper peligroso ¡No lo hagas!

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