Nadie en el seno del FC Barcelona cierra la puerta categóricamente a un hipotético retorno de Neymar. Tal afirmación es novedosa porque pronunciada en el verano del 2017, cuando el brasileño se dio a la fuga dejando un talón de 222 millones en la caja fuerte azulgrana, habría provocado carcajada y rechazo a partes iguales. El panorama ha cambiado desde entonces, modificado sobre todo por el propio futbolista, cuyo destino parisino no ha sido lo que imaginó y así se lo ha hecho saber a sus excompañeros, hoy portavoces cuando son requeridos por la posibilidad: “Ojalá vuelva”, proclaman.

La operación retorno, calificada en su momento como de imposible, sigue siendo a día de hoy enrevesada y complejísima. Para empezar, el brasileño mantiene denunciado al club por no haberle pagado la prima de renovación, un detalle que evidentemente bloquea el eventual fichaje y debería ser resuelto amistosamente antes de ponerse a hablar. La carretera debe estar limpia de peajes y ese es ineludible.

El factor económico es lógicamente esencial. El Barça no pasa por un momento boyante, tiene dificultades para contener la deuda en números sostenibles a la espera de recibir una inyección de cientos de millones a través de un apellido comercial para levantar el Espai Barça. Y Neymar no es precisamente barato. Su sueldo compite con el de Messi y un traspaso, si el PSG acepta vender (no suele hacerlo aunque según algunas fuentes existe un acuerdo con Neymar para dejarlo ir a cambio de 200 millones de euros), sería a cambio de un alto precio.

Hay dos aspectos que ayudan a amortiguar el vértigo que provoca el asunto. En primer lugar, se asume en la directiva azulgrana que todo deberá pasar por la venta de algún jugador titular el próximo verano para equilibrar las cuentas, sin descartar incluirlo en la operación Neymar para relativizar el desembolso total (lo fácil es pensar en Dembélé, aunque hay otros candidatos). En segundo lugar, el brasileño es considerado una bicoca porque la inversión por adquirirlo, aunque elevada, siempre acaba retornando en impulso comercial, en otras palabras, odiosamente marquetinianas: Neymar vende.

Esta última consideración es muy tenida en cuenta por La Liga, huérfana de referentes desde que se fueron Neymar primero y Cristiano Ronaldo, después. Necesita el campeonato español primeros espadas para atraer nuevos mercados e incrementar ingresos a través de derechos televisivos ya que Messi como único embajador no todo lo puede. La Liga aplaudiría a rabiar la vuelta de Neymar al fútbol español, sea en el Barça o en el Real Madrid de Florentino Pérez, extrañamente comedido a la hora de pasear el talonario en los últimos tiempos, como si se estuviera reservando para un golpe de efecto, remodelación del Santiago Bernabeu al margen.

El terreno emocional tampoco se puede obviar. Una cosa es celebrar a Neymar por su carisma y su segura rentabilidad y otra muy distinta acertar a anticipar cuál puede ser la reacción de la afición barcelonista al reincorporar a un futbolista que se fue a la francesa. El brasileño es muy consciente de que su retorno demanda dos persuasiones: una destinada al PSG para que le dejen salir y otra a la masa social culé para escenificar su arrepentimiento, auténtico, de haber dejado el Camp Nou.

Mientras tanto, ejecutivos de peso en el organigrama del club responden estratégicamente a las preguntas sobre Neymar, para que la idea vaya calando. “Todo puede pasar”, dijo a Movistar Guillermo Amor el miércoles. El mismo día, Neymar se lucía en el Parque de los Príncipes con una gran actuación ante el Liverpool adornada con una lambretta. Neymar podrá cambiar de camiseta, pero no de manera de ser.

El tercero mejor pagado entre los menores de 30

Neymar es el tercer personaje público mejor pagado del mundo, entre los menores de 30 años, según la clasificación establecida por la revista estadounidense Forbes, especializada en el mundo de los negocios y las finanzas.

En este ranking de Forbes se analizan los ingresos del último año de personajes jóvenes, y entre los diez primeros clasificados aparecen cinco deportistas. La primera posición la ocupa Kylie Jenner, 21 años, modelo y empresaria norteamericana perteneciente al clan de los Kardashian-Jenner, con unos ingresos calculados por Forbes de 166,5 millones de dólares (unos 146 millones de euros).

Siguen en la lista Ed Sheeran (27 años), cantante y compositor inglés, con ganancias de 110 millones de dólares, y ya en tercera posición se sitúa Neymar jr. (26), con 90 millones. En la relación aparecen otros cuatro deportistas: James Harden (29 años, baloncesto, jugador de los Houston Rockets) en sexto lugar con 46,4 millones; Saúl Canelo Álvarez (28 años, boxeo) con 44,5 millones de dólares en la octava posición; Derek Carr (27 años, fútbol americano), con 42,1 millones en la novena, y finalmente, en la décima, Jordan Spieth (25 años, golf), con 41,2 millones de dólares. Ninguno de los cinco deportistas que aparecen en este top ten es europeo. Neymar es brasileño, Canelo Álvarez es mexicano y los otros tres son de Estados Unidos.

Sobre los ingresos de Neymar, Forbes destaca el contrato con el París St. Germain (350 millones de dólares hasta junio del 2022) y los patrocinios de Nike, Red Bull y otras marcas.

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