El presidente de la CCIC, Jorge Faraj, se refiere a en una evaluación de la situación económica que atraviesa el país.

“Honduras sigue con un crecimiento bajo característico de los últimos años, continuamos manteniendo la estabilidad macroeconómica, pero no hemos logrado llevar esa estabilidad a un crecimiento que beneficie a todos los sectores de la sociedad. Básicamente los sectores que crecieron siguen siendo los mismos, debemos expandir ese crecimiento a los rubros que más nos generan empleo como el sector turismo, construcción y la agroindustria”.

“En el 2017 el crecimiento fue de 4.8, mientras que este año se estima que cerraremos este año alrededor de un 3.8%; la actividad económica ha disminuido por la incertidumbre en el país y porque –a su juicio– no hay condiciones adecuadas para atraer inversión”. Entre los problemas cita los casos “de corrupción, no tenemos una política tributaria competitiva y tenemos que avanzar más en la simplificación administrativa”.

Sobre la generación de empleo dice que “si las condiciones estuvieran dadas hubieran inversiones, si los capitales no están viniendo es porque no están las condiciones, por eso tenemos que deben seguir trabajando con el gobierno y otros sectores incluidos nosotros como empresarios para convertir a Honduras en un verdadero destino para la inversión”.

En cuanto a la misión del FMI explica que “hay muchos países que trabajan sin acuerdo del Fondo Monetario Internacional, pero es indiscutible que una firma con ellos es como un sello de garantía de que se está poniendo una disciplina en el país; sí es útil tener un convenio con el FMI pero no es un requisito indispensable para desarrollar económicamente y social al país”.

Sobre el tema de los empleos que podrían generarse con la Ley de Incentivo de Apoyo Financiero a Sectores Productivos, arguye que aunque “no haya análisis científico o estadístico que nos permita tener la certeza, las medidas son muy positivas y no dudamos que va a incentivar al sector Micro y Pequeña Empresa y a otros a invertir. Ante la alta demanda de empleo que hay en el país cualquier cantidad de nuevas plazas de trabajo serán de mucho beneficio”. Critica el deslizamiento de la moneda, ya que “le quita el poder adquisitivo al pueblo hondureño y disminuye el valor de los ahorros”.

“Es un impuesto silencio que golpea también a los pequeños, medianos y grandes empresarios que importan materia prima para producir; por eso es importante que el Banco Central de Honduras tome conciencia de cuál es la política que deben considerar para definir el movimiento del lempira.”

Anota que “la situación del país no es favorable y los empresarios debemos ser sinceros y no crear falsas expectativas al pueblo”.

“Políticamente necesitamos estabilidad, estamos en un ambiente de mucha incertidumbre y eso afecta la paz social, la tranquilidad del hondureño y el clima para atraer inversión. Es necesario que todos los hondureños definamos un camino para trabajar por el bien común del país, independientemente de quien esté en el poder.”

Ilustra que a través del Bazar del Sábado, y presidente de la Cámara como presidente de la Cámara “he comprendido que uno de los grandes problemas que hemos tenido es no darle una oportunidad a las personas, pero para ello debemos prestar atención a sus necesidades.” “Hay que garantizarle también a la población el acceso a la salud y educación, no puede ser que haya recursos y los hospitales estén sin medicamentos, por lo que estos problemas deben ser corregidos cuanto antes”.

No excluye que los empresarios puedan participar en el juego político considerando que “los políticos tradicionales no han sido capaces de lograr el desarrollo de Honduras, no debemos descartar hacer lo que ha resultado en otros países, donde la empresa privada se ha involucrado directamente.”

Sobre las extradiciones anota que “agradecemos el aporte de Estados Unidos, pero debemos seguir trabajando en el fortalecimiento de nuestras instituciones porque son las que deberían identificar primero estas situaciones y actuar de acuerdo a la ley. Quien comete errores debe pagarlos sin distinción de color político o estatus social”.

Piensa que “el proceso de diálogo es importante, pero lamentablemente estamos viendo mensajes encontrados en diversas instituciones tratando los mismos temas con diferentes actores, por lo que no se ve claridad cómo se lograrán los consensos para trabajar en lo que el país necesita”.

Apunta que ya “hay mucho retraso, en la reformas electorales que deberían estar antes que termine este año”.

Sugiere que se analicen temas como “la segunda vuelta, la ciudanización de las mesas, los distritos electorales y otros aspectos que deben ser vistos por todos los sectores para definir lo que el país necesita”.

Se manifiesta en desacuerdo con una Constituyente, ya que “el problema de Honduras no ha sido la Constitución de la República, sino el irrespeto a las leyes”.

“Lo que necesitamos es cambiar de actitud y respetar la Constitución”. Finalmente sobre el tema del cambio de gabinete sugiere que el gobierno central “evalúe el resultado de su gestión”.

“Debe revaluar la estrategia y hacer los análisis correspondientes para determinar si el equipo que tiene le puede ayudar en su estrategia para generar desarrollo y bienestar social y mejorar la calidad de vida de los hondureños”.

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