Con un total de 240 agentes, el presidente Juan Orlando Hernández lanzó la nueva Fuerza Nacional de Control de Centros Penales, con la que se busca poner en orden las principales cárceles de Honduras.

Estos nuevos oficiales no solo se encargarán de manejar nueva tecnología para evitar el ingreso de drogas y artículos prohibidos dentro de las prisiones, sino que también se encargarán de vigilar el comportamiento de los agentes penitenciarios.

No es ningún secreto que los mismos agentes de las prisiones son los que muchas veces ayudan a los prisioneros a cambio de sobornos.

“La creación de esta fuerza es parte del compromiso y estrategia del Estado y la sociedad hondureña para contribuir en la reducción de la delincuencia, de los homicidios y la criminalidad, y al mismo tiempo viene a hacer una parte importante en el pilar de seguridad, y en el de la rehabilitación de los privados de libertad”, explicó el mandatario hondureño.

“Vamos arrancar con los dos centros penales de máxima seguridad como aquí en Ilama, y el de Morocelí, y a partir de enero, Támara y El Porvenir, que son los centros donde está la gente más peligrosa”, aclaró Hernández.

Además del material humano que se une a esta nueva Fuerza, destaca el uso de maquinaria de última generación con escáner de rayos x, tanto para personas como para los productos que se permite ingresar, los que sean minuciosamente revisados.

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