Faltan pocos días para el desfile anual de modas de Victoria’s Secret y uno de los angelitos más famosos de la marca, Gisele Bündchen, habló sobre los altibajos de ser una modelo de la famosa marca de lencería.

Con solo 19 años de edad, Bündchen logró una hazaña que no lo hicieron otras súper modelos en ese momento, al obtener un contrato comercial con el gigante de la lencería Victoria’s Secret. “En esos días yo era una modelo de moda, y Victoria’s Secret era una compañía de catálogos. En 1999, hubo una fuerte división entre los dos“, explica Bündchen.

Al comienzo de su contrato, estaba muy feliz de tener seguridad financiera, la brasileña reveló que su sueldo anual de la marca representaba el 80%  de sus ingresos anuales y se comprometió felizmente a extender su contrato por otros dos años. Pero la vida glamorosa de un modelo de Victoria’s Secret pronto comenzó a afectar a Bündchen.

“Durante los primeros cinco años, me sentí cómoda modelando en lencería, pero a medida que pasaba el tiempo, me sentía cada vez menos relajada cuando me fotografiaban caminando por la pista con solo un bikini o una tanga”, dijo. “Dame una cola, una capa, alas … ¡por favor, cualquier cosa que me cubra un poco!”

Entonces, cuando llegó el momento de renovar su contrato en 2006, ella tenía dudas. “Sin duda, estuve agradecida por la oportunidad y la seguridad financiera que la compañía me había brindado, pero estaba en un lugar diferente en mi vida y no estaba segura de que quisiera seguir trabajando allí”.

Las exigencias de asistir a la apertura de tiendas, hacer anuncios de televisión e impresos y viajar constantemente para tomar fotos la pesaban a la modelo, y después de meses de oración y meditación, dejó su destino en las probabilidades de una taza de té.

“Arrugé dos pequeños trozos de papel y los coloqué dentro de una taza de té vacía”, dijo, explicando que escribió las palabras “sí” y “no” en cada una. “Cerré los ojos y establecí una intención: cualquier pedazo de papel que elija sería para mi mejor yo y para ser la decisión correcta”.

Según la historia, ella eligió “no” y se separó de la compañía. “No, fue la respuesta que inconscientemente quería escuchar”, escribió. “También fue la respuesta que mi cuerpo quería escuchar y, creo, había intentado decírmelo durante días”.

Bündchen afirmó sentirse  “en paz” con la decisión y aún cree que fue lo correcto para ella. Pero todos esos años trabajando con la compañía no solo redefinieron su carrera, sino que también determinaron su futuro.

Su buen amigo, Director Creativo de Victoria’s Secret, Ed Razek, fue quién preparó la cita a ciegas de Bündchen con su actual esposo Tom Brady. Se casaron en 2009 y tienen dos hijos.

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