La hinchazón abdominal es un incordio porque además de dolor abdominal puede provocarte gases imprevistos cuando menos te lo esperas. Si sueles sufrirla a menudo, deberías empezar a controlar los alimentos que tomas. Además de las bebidas carbonatadas o los fritos y otras comidas ricas en grasas, ¿sabías que algunas verduras como las coles o el brócoli también la provocan? ¿O que el exceso de fibra favorece la hinchazón de la tripa?

Los gases en la tripa y la hinchazón abdominal son molestos y pueden llegar a ser dolorosos. El doctor Carlos Fernández, director médico del Grupo NC Salud, nos explica que “el gas en las vías intestinales tiene dos orígenes: el aire que se traga y la descomposición de la comida no digerida por las bacterias en el intestino grueso. Hay personas que terminan de comer y sienten cómo su tripa se hincha de forma inmediata. Según nos aclara el doctor, el tener o no tener gases depende “de los hábitos alimenticios y de la composición de la flora intestinal de cada uno”.

Si quieres evitar que las flatulencias te amarguen la sobremesa o te quiten el sueño, tienes que conocer los alimentos que provocan gases. Además, el doctor Carlos Fernández nos cuenta que también influye la forma de cocinar los alimentos. “Conviene evitar los fritos y rebozados, también los guisos y estofados demasiado grasos y las salsas elaboradas con nata, mantequilla, manteca, etc. “. Aquí está la lista de los alimentos que provocan gases y te hinchan la tripa.

Legumbres

Garbanzos, judías y lentejas son algunos de los alimentos que provocan más gases. Pero las legumbres son una fuente de proteínas, hidratos de carbono, fibra y diversos micronutrientes como el hierro o el calcio. Así que no deberían faltar en tu dieta. Para evitar que las legumbres den gases, déjalas a remojo toda la noche, y cuando las cocines, añade alguna especia como el comino, el hinojo, el tomillo, el romero y el laurel, que favorecen la digestión. Además, si las combinas con alimentos bajos en grasa, serán más fáciles de digerir.

Las verduras de hoja verde y la familia de las coles

También hay verduras que provocan gases, a pesar de que son un alimento indispensable en una dieta rica y variada. Pero si tienes tendencia a sufrir gases e hinchazón abdominal deberías reducir el consumo de la familia de las coles (brócoli, coliflor, coles de Bruselas, repollo…) y las verduras de hoja verde (lechuga, acelga, espinaca…). Y si las comes, cocínalas al vapor, combinándolas con especies como el comino o el hinojo, y masticando de forma concienzuda.

Alimentos ricos en fibra

Los cereales integrales y sus derivados (pan, pasta…) provocan gases porque son ricos en fibra. La fibra es necesaria para favorecer el tránsito intestinal y llevar una alimentación equilibrada, pero si tu barriga se hincha con facilidad, te aconsejamos reducir su consumo.

Algunas frutas también provocan gases

Las manzanas, los plátanos, las uvas, los higos o los melocotones son algunas de las frutas que pueden provocar gases, por su alto contenido en fibra, además de fructosa y sorbitol. Pero las frutas son indispensables por sus vitaminas. La recomendación de los expertos es tomarlas entre comidas, como un tentempié a media mañana o a media tarde.

Los lácteos

La leche y otros lácteos como los yogures y el queso pueden provocar gases a las personas que procesan mal la lactosa. Si notas que se te hincha la barriga cuando los consumes, tómalos sin lactosa.

Las grasas y los fritos

Los alimentos ricos en grasas provocan digestiones lentas y difíciles que conllevan también gases. Evita consumir embutidos, productos de bollería industrial o procesados por la noche. Además, algunas formas de cocinar los alimentos (fritos, empanados, guisos con mantequilla o nata) también pueden favorecer los gases. Opta por cocinar al vapor, a la plancha, al horno… que, además, te ayudará a reducir calorías en tu menú.

Recomendaciones si sufres gases

El director médico del Grupo NC Salud nos da algunas pautas para mejorar la digestión y reducir los gases: beber más guapa, masticar despacio para evitar tragar mucho aire, tomar complementos alimenticios con probióticos y prebióticos que refuercen la flora intestinal y terminar las comidas con infusiones a base de manzanilla o cola de caballo.

Publicidad