Inicio Deportes La presunta violación de Cristiano, en cinco actos

La presunta violación de Cristiano, en cinco actos

La felicidad es caprichosa. Cuando parecía que la vida le volvía a sonreír a Cristiano Ronaldo, después de su pacto con Hacienda evitando la cárcel y tras escapar de un club en el que su ego no se sentía lo suficientemente querido, el que se llegó a creer un rey Midas entre balones de oro vuelve a estar en jaque. Los fantasmas del pasado siempre regresan.

Una supuesta violación a una joven norteamericana en junio de 2009 le sitúa, una vez más, en el centro de la diana de la opinión pública. Las voces más críticas piden su extradición. Él, de momento, se muestra tranquilo y continúa negándolo todo. Mantiene que el acto sexual fue consentido. Incluso sus abogados han amenazado con denunciar al Der Spiegel, la revista semanal que desveló toda esta trama. Aseguran que un hacker robó y alteró varios documentos, entregándoselos al medio alemán que los publicó “irresponsablemente” ya que son “puras invenciones”.

LOC se ha puesto en contacto con los representantes legales de la joven presuntamente forzada. “Estamos esperando cualquier evidencia que pueda demostrar, tal y como dicen los abogados de Ronaldo, que los documentos hayan sido alterados, fabricados o contengan información falsa. Si realmente poseen esas pruebas, deben ser entregadas inmediatamente a las autoridades policiales y a nosotros, para acelerar la investigación y la resolución de este proceso”, nos ha manifestado Leslie Stovall, abogado de Kathryn Mayorga, la supuesta víctima. Ésta no ha vuelto a pronunciarse ya que “se encuentra fuera de Estados Unidos”.

La polémica también ha salpicado al Real Madrid, que ha denunciado al periódico portugues Correio da Manhã por “mentir rotundamente”. Este medio ha publicado que el club blanco era conocedor en todo momento de esta situación y que presionó al futbolista para que firmase con la mujer un acuerdo de confidencialidad. Todo este maremágnum de declaraciones, denuncias y, sobre todo, de silencios no hacen más que enredar la situación. Pero, para no perdernos nada, empecemos por el principio.

1. La noche de autos

Una cámara de seguridad vigila, pero nadie la ve. Está situada en la zona VIP de la discoteca Rain Nightclub, asociada al lujoso hotel Palms Casino Resort, en Las Vegas. Frente a ella, una pareja de jóvenes coquetea entre risas, copas y bailes. Algunos acaramelados. Otros rozan el perreo. Es más de la una de la madrugada del sábado 13 de junio de 2009. La mujer, que trabaja como imagen del propio club nocturno, luce un vestido ceñido de color gris. Pero su generoso escote y sus movimientos sensuales pasan desapercibidos. Es él quien acapara todas las miradas. Se trata de Cristiano Ronaldo, la estrella del Mánchester United que dos días antes había sido traspasado al Real Madrid por 94 millones de euros y que, justo la noche anterior, se había dejado ver con Paris Hilton, con la que compartió algo más que carantoñas.

La noche avanza y, en torno a las tres, el futbolista y su nueva amiga desaparecen del objetivo de la cámara. Juntos subieron a la suite del portugués, lugar donde se bifurcan los puntos de vista de lo sucedido después. Para la joven, Ronaldo fue muy intrusivo, en todos los sentidos. Sostiene en su denuncia que éste llegó a abordarla “con el pene fuera de los pantalones” mientras ella se encontraba en ropa interior, que la agarró, se colocó encima sin darle opción a retirarse, desoyendo sus repetidos no, para, tras el coito, acabar susurrándole la ya famosa frase: “Lo siento, soy un buen tipo al 99%, excepto por ese uno por ciento”.

Algo que el jugador negó en todo momento. Para él, todo lo que sucedió en aquella habitación fue consentido. Aun así, meses después de la supuesta agresión sexual, los abogados que representan a ambas partes llegaron a un acuerdo extrajudicial, según Der Spiegel. El luso habría pagado 323.000 euros a la norteamericana, a cambio de que ésta firmara un acuerdo de confidencialidad en el que se comprometía a no volver a hacer público el asunto. Algo que no ha cumplido.

2. ¿Quién es ella?

Se llama Kathryn Mayorga, pero en el mundo de la noche se la conocía como Susan K. Proviene de una familia de clase media, es hija de una ama de casa y de un bombero, nació en Las Vegas y se licenció en Periodismo. Un año antes de conocer a Ronaldo, en 2008, se casó con su novio de entonces, un camarero albano. Su aventura matrimonial no duró mucho. Tan sólo unos meses más tarde de darse el Sí quiero volvió a casa de sus padres. En el verano de 2009, con 24 años, hacía sus pinitos como modelo. Su buena condición física también le sirvió para trabajar como azafata de bares. Su rol era captar clientes. Tras el fatídico suceso decidió dejar para siempre la noche y los neones. Comenzó a ejercer de profesora de gimnasia en un colegio de primaria, un trabajo que ha dejado hace poco para dedicarse plenamente a la denuncia contra el futbolista. “Necesito toda mi fuerza”, reconocía en la única entrevista que ha concedido, sin ocultar que “se siente aterrada” por lo que pueda llegar a pasar. Sus abogados alegan que, nueve años después, continúa sufriendo “traumas psicológicos”.

3. Póker de acusaciones

Los abogados de Mayorga creen que su cliente no fue la única víctima que sufrió abusos por parte del delantero luso, según recoge el diario británico The Sun. Por ello están intentando contactar con otras tres mujeres supuestamente agredidas, para presentar una demanda conjunta. La primera de ellas habría vivido una situación muy similar a la de Mayorga, llegando a ser “violada después de salir de fiesta”. La segunda sólo habría sido agredida y, la tercera, habría firmado un pacto de confidencialidad, lo que le impediría pronunciarse al respecto. De momento, sus identidades se mantienen en secreto. “Lo estamos investigando para verificar la información”, ha explicado Leslie Stovall, sin querer arrojar más luz sobre este tema.

4. Pérdidas millonarias

Cristiano Ronaldo percibe aproximadamente 47 millones de dólaresanuales (más de 40 millones de euros) gracias a sus acuerdos con firmas deportivas, según Forbes. De ser condenado, se esfumarían como el humo, así como gran parte de las ganancias que le generan su línea hotelera, su propia marca de ropa o los ingresos que recauda gracias a sus redes sociales (más de 400 millones de euros al año). En total, se estima que podría perder más de 1.200 millones de euros, siendo cautos. Su principal sponsor es Nike, con quien está ligado desde 2003, y que le brinda al jugador cerca de 24 millones anuales. Por eso, a través de un comunicado oficial, se mostró “profundamente preocupado”. Aunquela compañía que más alerta está es Electronic Arts. Por segundo año consecutivo ha elegido al portugués como portada de su juego estrella: el FIFA. “Estamos siguiendo de cerca la situación. Esperamos que los atletas de portada y nuestros embajadores se comporten de una manera acorde a los valores de EA“, revelaron en otra nota oficial.

En total, 18 marcas publicitarias, entre las que también destacanHerbalife, Tag Heuer y American Tourister, están asociadas a Ronaldo y, aunque su imagen ha quedado profundamente dañada, de momento todos son precavidos y no han hecho ningún movimiento. Pero la controversia es tal que ha afectado hasta a la propia Juventus, que la semana pasada llegó a perder un 17% de su valor en la Bolsa de Milán.

5. ¿Y ahora qué?

Toca esperar. La Policía de Nevada ha reabierto el caso, aunque al entorno de Mayorga le sabe a poco y ha pedido al FBI que inicie una investigación. De momento, todos los focos están puestos en el supuesto acuerdo de confidencialidad que Ronaldo firmó con Mayorga. Si en esos documentos se reconoce que el jugador explícitamente usó la fuerza, tal y como aseguran algunos medios, Estados Unidos podría llegar a pedir su extradición. De llegar a ese punto, el ex madridista tendría dos opciones: o asumir las consecuencias e ir a aclararlo todo a Las Vegas o escapar a Portugal, ya que este país no entrega a sus ciudadanos. Esta segunda opción le permitiría, en caso de llegar a juicio, declarar por videoconferencia.

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