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La inspectora de Hacienda que estafaba a futbolistas

En esta ocasión no han sido los futbolistas los que han escamoteado dinero al erario, sino (presuntamente) al revés. Un juzgado de Madrid investiga a una inspectora de Hacienda por el robo de 6,5 millones de euros de las declaraciones de la renta de más de 40 futbolistas profesionales y varios baloncestistas.

Entre los presuntos estafados, futbolistas de segundo nivel de algunos de los clubes más prominentes: Real Madrid, Atlético de Madrid, Valencia, Villarreal, Málaga… Los nombres de Nuri Sahin y Hamit Altintop, que pertenecieron al Madrid, son quizás los más conocidos de la lista de perjudicados a la que ha tenido acceso este diario. La denuncia la interpuso ante la Fiscalía la propia Agencia Tributaria, tras lo cual un juzgado de plaza de Castilla abrió una investigación.

La inspectora investigada, pertenece a la Delegación Central de Grandes Contribuyentes de la Agencia Tributaria (donde se inspeccionan las grandes fortunas de particulares y grandes empresas). Supuestamente formaba parte de una red tejida para estafar a los futbolistas en la devolución de lo tributado al ser traspasados desde clubes españoles a otros en el extranjero.

Cuando un deportista de élite es traspasado al extranjero y vive menos de 180 días en España cambia su residencia fiscal para ese ejercicio. Y en muchos casos con un gran ahorro, porque aquí pueden llegar a tributar más de un 50% de su sueldo, mientras que en otros países el porcentaje baja notablemente, hasta rondar un 20%, según los casos. La diferencia resultante por los días que no vive en España se le debe devolver, y supuestamente ahí es donde la inspectora y sus secuaces entraban en juego: devolvían el dinero, pero… lo ingresaban en sus propias cuentas.

Para ello constituyeron una sociedad tapadera que funcionaba aparentemente como agencia de jugadores, pero que en realidad era sólo una caja a la que desviar, desde las cuentas de la Agencia Tributaria, el dinero que en realidad tendrían que haberle devuelto a los deportistas.

El papel de la inspectora, según la investigación, era clave: ella era quien identificaba lo pagado por los futbolistas dentro de las cuentas de Hacienda y sus cambios de domicilio fiscal por los traspasos, además de ser quien tramitaba y aseguraba el desvío de las devoluciones a la cuenta de la empresa, denominada Lapver SA.

Según fuentes judiciales, a partir de la denuncia de la Agencia Tributaria emergieron vínculos personales de la inspectora de Hacienda con miembros de Lapver SA, lo que llevó a investigarla en profundidad, y a su posterior condición de investigada en el procedimiento abierto en plaza de Castilla, investigado por la unidad adscrita de la Policía Nacional a los juzgados y a la Fiscalía. La empresa era una tapadera sobre todo para engañar a la Agencia Tributaria, ya que al aparentar ser una agencia de deportistas se podía alegar que la devolución a los jugadores se hacía a través de la agencia. Los jugadores, por su parte, ya no vivían aquí y en muchos casos ni sabían que tenían derecho a esa devolución.

EL MUNDO ha tenido acceso a alguno de los nombres de los futbolistas estafados por la red. El centrocampista Nuri Sahin, cedido por el Real Madrid al Liverpool en agosto de 2012, es quizás el más prominente de ellos, junto con el también centrocampista Hamit Altintop, turco como Sahin, y que como él también jugó en el Real Madrid antes de ser traspasado ese mismo año al Galatasaray. También en 2012 fue transferido, del Atlético de Madrid al Benfica, el delantero argentino Eduardo Salvio, igualmente estafado por la red.

El defensa central colombiano Cristian Zapata fue vendido por el Villarreal al Milan también en agosto de 2012, e igualmente no se le devolvió lo tributado, según ha rastreado la investigación. Otro perjudicado es el defensa argentino Javier Hernán Malagueño, traspasado por el Málaga Club de Fútbol al Tigre de Argentina también en 2012. Según fuentes judiciales, la inspectora investigada en la instrucción que se sigue en los juzgados de plaza de Castilla ha negado terminantemente los hechos, y ha asegurado que el vínculo que se le atribuye con la empresa Lapver SA es falso.