ESTADOS UNIDOS. Este país anunció ayer un plan para aumentar la vigilancia de inversiones extranjeras en sectores fundamentales de su economía en una decisión que es considerada como una medida contra China.

El presidente Donald Trump ha acusado a Pekín de robar sistemáticamente tecnología estadounidense y utilizó eso como justificación para imponer aranceles a productos importados de China por 250,000 millones de dólares.

Las nuevas reglas, que regirán desde el 10 de noviembre, actualiza un estatuto de hace 30 años que concede al presidente amplios, poderes para bloquear inversiones extranjeras en industrias consideradas sensibles o puedan perjudicar la seguridad nacional de Estados Unidos.

La reforma permite al Comité de Inversiones Extranjeras en Estados (CFIUS) examinar cada inversión extranjera, no solo la compra de empresas, en sectores clave.

“Estas reglamentaciones temporales apuntan a riesgos contra tecnologías fundamentales de Estados Unidos”, dijo el secretario del Tesoro Steven Mnuchin . Esos sectores incluyen aeronáutica, telecomunicaciones, computadoras, semiconductores y baterías, dijo a periodistas un alto funcionario del Tesoro. Esas industrias fueron escogidas porque son las expuestas a la erosión de su “superioridad tecnológica” a través de inversiones extranjeras, añadió.

El funcionario dijo que las reglas no apuntan a ningún país en especial pero el CFIUS, un panel intergubernamental supervisado por el Tesoro, ha bloqueado ventas de empresas estadounidenses a inversores chinos Al anunciar esta reforma en agosto, Trump dejó en claro que apuntaría a Pekín y las amenazas a la seguridad nacional. Dijo que China “ya no robará más nuestras compañías; especialmente compañías que son bastante complejas”.

El funcionario dijo que Washington prepara reglamentaciones adicionales para proteger la infraestructura y la inteligencia artificial. Según los últimos datos disponibles, el CFIUS revisó 179 transacciones y realizó 79 investigaciones y solo una vez tomó una decisión negativa. AFP

Publicidad