Los alimentos que te recomendamos a continuación tienen un Índice Glucémico bajo y son ricos en fibra, con lo que ayudan a controlar los niveles de glucosa en sangre. Incluirlos en tu dieta es clave para controlar la diabetes, y si no eres diabético contribuyen a evitar que la desarrolles.

Pan de centeno

El pan suele ser un alimento “prohibido” para los diabéticos porque es rico en hidratos de carbono simples que elevan enseguida el azúcar en sangre. Sin embargo…

El pan de centeno, espelta y el de trigo 100% integral tienen un Índice Glucémico por debajo de 55, con lo que liberan poco a poco glucosa en sangre y no provoca picos bruscos.

Las patatas tienen un índice glucémico alto, con lo que elevan la glucemia rápidamente, pero los boniatos lo tienen bajo y son igualmente nutritivos.

Además, la carne del boniato contiene incluso más fibra que la piel, por eso conviene especialmente si se sufre diabetes.

A excepción de la piña y el melón, la mayoría de las frutas tienen un índice glucémico bajo, en especial la manzana y los arándanos.

Esto se debe a su gran contenido en agua y fibra que compensa su azúcar natural (fructosa).

Ten en cuenta que, a medida que las frutas maduran, el Índice Glucémico (IG) aumenta. Los zumos de frutas también tienen un IG elevado porque se elimina parte de la fibra. Así que cuando los prepares en casa, al menos no los cueles y la pérdida será menor.

La avena tiene una doble ventaja:Tiene un IG por debajo de 55 y contiene un tipo de fibra (betaglucanos), que ayuda a mantener el control glucémico porque mejora la sensibilidad a la insulina.

Lo más recomendable en caso de diabetes es su salvado. Su harina también es saludable, aunque debe consumirse en poca cantidad porque es rica en carbohidratos (1 taza contiene 28 g de hidratos de carbono).

Son riquísimas en fibra dietética y su IG es reducido.También son fuente de fitoquímicos como los flavonoides, minerales como el potasio y el magnesio, y vitaminas antioxidantes que ayudan a mejorar la resistencia a la insulina.

Lo ideal es que las nueces sean lo menos procesadas posible. Las que llevan saborizantes o recubrimientos tiene valores de IG más altos.

Garbanzos, lentejas, alubias o guisantes tienen Índice glucémico reducido y, sobre todo, mucha fibra.

Varias investigaciones han demostrado que la incorporación de legumbres en la dieta mejora el control glucémico y reduce el riesgo de enfermedad coronaria en personas con diabetes tipo 2.

Lo ideal es tomar 3 raciones a la semana.

Las virtudes medicinales del ajo son muy conocidas desde hace siglos. Pero, además, se ha comprobado científicamente que contiene compuestos que ayudan a mejorar la resistencia a la insulina.

Una investigación de la Sociedad Estadounidense de Química ha demostrado que sus antioxidantes protegen el corazón de la cardiopatía inducida por la diabetes.

Puedes tomarlo crudo, agregarlo a ensaladas o usarlo como aderezo para dar sabor a tus platos.

El pescado, como la carne, no contiene carbohidratos, por lo que su IG es 0.

Sin embargo, en un estudio realizado con mujeres noruegas durante 5 años se observó que el consumo de pescados de agua fría, en especial de bacalao, ayuda a controlar y prevenir la diabetes, cosa que no ocurre con la carne.

Siempre que sea posible, es mejor elegir pescado como fuente de proteínas en la dieta.

Tomar un yogur a diario contribuye a reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

Así se demostró en un gran metaanálisis realizado en 2014, según el cual el yogur es el único lácteo que disminuye el riesgo de este trastorno.

Por supuesto, el yogur debe ser natural. Los endulzados o con sabor contienen azúcar y edulcorantes que, obviamente, deben evitarse si se sufre diabetes.

Consumir diariamente 100 g de aguacate (una cuarta parte de una pieza grande) ayuda a reducir los niveles de colesterol y glucosa.

La razón es que contiene 9 g de fibra por 100 g de alimento, lo que evita que aumenten rápidamente los niveles de glucosa en sangre.

Las grasas buenas del aguacate también ayudan a mejorar la salud cardiovascular.

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