El discurso político habitual de Jair Bolsonaro es auténticamente de derecha y él se preocupa por expresarlo abiertamente. Carece de ese barniz de corrección política que suelen tener los candidatos, especialmente los que tienen posibilidad de llegar a un alto cargo. Bolsonaro defiende la dictadura militar que gobernó Brasil entre los años 1964 y 1985. Nacido en 1955, Bolsonaro odia a los sindicatos y a cualquier tendencia de izquierda, reivindica el autoritarismo de las jerarquías y no tiene pudor en mostrarse racista, homofóbico y hasta misógino.

Este ex capitán retirado del Ejército de Brasil en 1988 luego de desempeñarse como artillero y paracaidista, es hoy la expresión más genuina de la extrema derecha brasileña.

“En mi gabinete tendré muchos militares”, afirma. “Necesitamos jerarquía y disciplina para alcanzar orden y progreso”, dice. Reconoce “no entender” de economía, pero reclama una drástica disminución del poder del Estado. “El libre mercado es la madre de la libertad”, es uno de sus lemas.

Círculo. Una fotografía que combina de izquierda a derecha, desde arriba, a los candidatos presidenciales brasileños. Jair Bolsonaro con Geraldo Alckim a su lado. Más abajo, Marina Silva y Ciro Gomes (Reuter)© clarin.com Círculo. Una fotografía que combina de izquierda a derecha, desde arriba, a los candidatos presidenciales brasileños. Jair Bolsonaro con Geraldo Alckim a su lado. Más abajo, Marina Silva y Ciro Gomes (Reuter)

Tiene un rasgo que lo diferencia de los demás políticos brasileños. Y es que a él no pueden adjudicarle ningún acto de corrupción. Bolsonaro levanta eso como bandera. También expresa posturas reaccionarias, que cualquiera de sus competidores vería como un acto de incorrección política.

Ante la violencia, dice, hay que responder con más violencia. En un país donde hay 60.000 asesinatos anuales por actos delictivos, promueve una legislación para facilitar el acceso de las personas a las armas. Así, sostiene Bolsonaro, el hombre común podrá ejercer su “derecho a la defensa”. Para él, las armas “son la garantía de nuestra libertad”. Se lo ha visto en actos políticos enseñándole a una nena a imitar un arma con las manos. Es un gesto que Bolsonaro suele utilizar a menudo en sus mitines políticos con sus partidarios.

Partidarios. Una imagen reciente de los simpatizantes de Bolsonaro (EFE)© clarin.com Partidarios. Una imagen reciente de los simpatizantes de Bolsonaro (EFE)

Con estos rasgos personales, inició su carrera política en 1988 como concejal del Partido Demócrata Cristiano en Río de Janeiro. Desde entonces, logró mantenerse como diputado por Río de Janeiro durante siete mandatos. Bolsonaro dice defender los “valores tradicionales” de la familia. Sin embargo, él fue capaz de decirle a la diputada Maria do Rosário del PT una frase brutal: “Jamás te violaría, porque no lo mereces”.

Bolsonaro propone una profunda reforma educativa para eliminar cualquier tipo de “enseñanza de género” en las escuelas. También quiere suprimir las cuotas raciales en la educación superior. Esto revela que no le importa la alta discriminación racial que sufre la población negra en Brasil.

Muñeco. El candidato Bolsonaro sostiene durante un acto político en Brasilia un muñeco llamativo. Los brasileños llaman "Pixuleco" y tiene la imagen de Lula. (Reuter)© clarin.com Muñeco. El candidato Bolsonaro sostiene durante un acto político en Brasilia un muñeco llamativo. Los brasileños llaman “Pixuleco” y tiene la imagen de Lula. (Reuter)

Bolsonaro nació en Glicerio, un municipio del Estado de San Pablo cercano a Campinas, en la región sureste de Brasil. Tuvo tres matrimonios y es padre de cinco hijos, tres de los cuales ya son legisladores. Su meta es la presidencia de la Nación, y parace dispuesto a competir con todas las armas que tiene.

Ocurre que su retórica autoritaria asusta a un amplio sector del electorado, pero atrae notoriamente a otro. Tendría casi garantizado más votos que ningún otro candidato, a excepción de Lula da Silva. De hecho, en las elecciones generales de 2014, fue el diputado más votado del estado de Río de Janeiro, logró 464.000 votos, o sea, fue apoyado por el 6% del electorado de la región.​

Las últimas encuestas de intención de voto confirman que tiene el 22%, muy por delante del 6% que logra Fernando Haddad, quien muy probablemente será el candidato presidencial del PT, dada la situación legal de Lula.

Los datos biográficos esenciales dicen que Jair Bolsonaro es hijo de inmigrantes italianos. Se casó tres veces y tuvo cinco hijos. Tuvo que despedir del Congreso a su última esposa, a quien había contratado como secretaria, luego de que el Supremo Tribunal Federal dijo que el nepotismo es ilegal en la administración pública. ​Los medios periodísticos revelaron que desde 2010 el patrimonio de Bolsonaro creció un 150% y tiene varias propiedades, entre ellas dos viviendas en el exclusivo distrito de Barra de Tijuca, en Río.

Ganó muchos simpatizantes con su discurso de “mano dura”, su defensa de la tortura y su admiración por “la época gloriosa” de la dictadura militar brasileña. Ha dicho que admira a dictadores como el peruano Fujimori y el chileno Pinochet.

“Tengo gente que me apoya en todo Brasil. Algunos hasta me aman”, afirma Bolsonaro. Otros recuerdan todavía que durante la votación para destituir a la presidente Dilma Rousseff, fue Bolsonaro quien hizo un homenaje al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, jefe del Centro de Operaciones de Defensa Interna (DOI), que en la dictadura militar  fue responsable de haber torturado a Rousseff.

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