Los últimos cuatro meses de este año serán clave para varios hondureños cuyos procesos están por concluir, en su mayoría por tráfico de drogas. (Foto) Arriba: Fredy Nájera, Ramón Matta, Gerson Ortega Valle y Noé Montes Bobadilla. Abajo los exoficiales
Jorge Cruz, Juan Manuel Ávila, Ludwig Criss Zelaya y Mario Guillermo Mejía Vargas.

Al menos 13 hondureños esperan en Estados Unidos audiencias para escuchar sentencias en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre, en las cortes del Distrito Sur de Nueva York, Virginia y el sur de La Florida.

Hasta la fecha son 16 connacionales que ya fueron sentenciados, pero otros siguen a la espera que las autoridades resuelvan.

Uno de los casos más relevantes este año es el del diputado liberal Fredy Renán Nájera Montoya, quien se entregó en marzo del 2018. Está acusado de colaborar con cárteles de la droga y traficar armas y podría ser condenado a perpetuidad. Su caso se ventila en el Distrito Sur de Nueva York y tiene como defensor al abogado americano Víctor Rocha.

Otro que espera sentencia es Juan Ramón Matta Waldurraga,  hijo del narcotraficante Ramón Matta Ballesteros (condenado a cárcel perpetua en Estados Unidos). “Monchito” espera una sentencia en una corte del  Distrito Sur de Nueva York, después de haberse entregado en Panamá a la Agencia Antidrogas (DEA), en atención a una orden de arresto en contra por conspirar para introducir cocaína a ese país, emitida por un juez federal desde el 2014.

La sentencia estaba prevista para el pasado 28 de marzo pero la jueza Kiyo A. Matsumoto decidió posponerla. Su abogado Marlon Duarte informó recientemente que Matta se declaró no culpable en una audiencia del 18 de agosto. Su sentencia está prevista para el 10 de octubre del 2018.

Otros que esperan el desenlace de sus procesos son los exoficiales de policía Mario Mejía Vargas, Juan Manuel Ávila, Jorge Alfredo Cruz y Ludwig Criss Zelaya Romero, acusados de colaborar con narcotraficantes. Está previsto que sean sentenciados en este mes.

Una mención especial merecen los exdirigentes del fútbol Rafael Leonardo Callejas y Alfredo Hawit, pues ellos no están presos por narcotráfico sino por sobornos en el caso conocido como “Fifagate”. Ambos esperan ser sentenciados en febrero de 2019.

Uno de los casos que está a la espera de conocerse su rumbo es el de Gerson Stanley Ortega Valle, de quien se suponía había heredado el cártel de Los Valle pero se entregó a la justicia estadounidense el 28 de marzo de este año y tendrá audiencia para juicio el 25 de octubre del 2018.

También está pendiente Noé “Tom” Montes Bobadilla (35), quien fue extraditado el 22 de noviembre de 2017.  Se le considera el principal cabecilla del Clan de los Montes, una organización que tenía nexos con las mafias colombianas y venezolanas para el trasiego de droga. Era el proveedor del cártel de los Valle.  Su juicio está previsto para el 27 de noviembre del 2018. En el mismo caso están implicados su madre Erlinda, su padre Alejandro y su hermano Juan Carlos.

Los que desataron la “cacería”

Javier Eriberto y Devis Leonel Rivera Maradiaga lideraron a Los Cachiros. En los últimos años “quemaron” a otros narcos.

Un trato diferente han recibido los hermanos Javier Eriberto y Devis Leonel Rivera Maradiaga, Los Cachiros, quienes aún no son condenados. Tanto Javier como Devis se entregaron, previo acuerdos con la DEA. Por ello entregaron información relevante sobre integrantes y socios de la organización criminal que lideraron en Honduras por más de 20 años y asistir como testigos en contra de otros capos, entre ellos Fabio Lobo y siete policías hondureños extraditados.

Para ellos ya empezó el conteo regresivo para salir de la cárcel

En total, son 29 hondureños extraditados a Estados Unidos a partir del 2014 basado en un decreto legislativo del 2002 que permite a Estados Unidos reclamar ciudadanos hondureños vinculados al narcotráfico o delitos que afecten los intereses americanos. De esos, 16 ya fueron condenados.

Los primeros condenados fueron Carlos Emilio Arita Lara (45), los hermanos Digna y José Inocente Valle, Marlen Amaya Argueta (37), Wilmer Carranza Bonilla y José Raúl Amaya Argueta (50), todos ellos miembros del denominado Cártel de Los Valle, que tuvo su sede en Copán. Los otros sentenciados son Carlos “El Negro” Lobo y su socio Juving Suazo Peralta.

Arita fue condenado a 20 años de prisión y su salida está prevista el 6 de agosto de 2037, según la BOB. En el juicio, Arita fue identificado como el sucesor de Los Valle. Con 46 años en la actualidad, cuando salga será un hombre de la tercera edad con 66 años. Fue capturado en Guatemala en octubre del 2016 y extraditado en febrero del 2017.

En el caso de Juving Suazo, fue capturado en septiembre del 2014 y extraditado en octubre de ese mismo año. Ahora enfrenta una condena de 12 años. En cambio, su patrón, El Negro Lobo, fue capturado en marzo del 2014 y en mayo de esos mismos años fue enviado a una prisión gringa donde purga una condena de 14 años. Se le asocia con el Cártel de Sinaloa, México, y con Los Cachiros en Honduras.

Este fue el primer caso de extradición en Honduras, en medio de un forcejeo judicial de sus abogados y una cobertura mediática sin precedentes cuando los convoyes de militares y policías lo llevaron hasta el helicóptero que lo trasladó a la Gran Manzana. Se encuentra recluido en Brooklyn, donde purgará una condena hasta el 14 de octubre del 2031.

A El Negro Lobo (42) y su socio Suazo (40), quien estará preso hasta el 17 de octubre del 2029 en una cárcel de Texas, le siguieron los hermanos Miguel Arnulfo y Luis Alonso Valle Valle, cabezas del cártel del mismo nombre y quienes guardan prisión en Estados Unidos desde el 2014. En el 2016 se declararon culpables y el 21 de septiembre del 2017 fueron condenados a 27 años de prisión.

Meses atrás había sido capturada en Miami su hermana Digna, quien guarda prisión en un centro federal de Oklahoma City, donde cumplirá una condena hasta el 8 de mayo del 2024. Su hermano Inocente, está preso en Georgia y cumplirá una condena hasta el 19 de junio del 2023. Los jueces fueron indulgentes con su esposa, Marlen Amaya, al imponerle una condena que concluirá el 30 del 2030 en una cárcel federal de Virginia.

Ambos fueron extraditados el 23 de enero del 2015 acusados de pertenecer al cártel de Los Valle.  Su hermano, José Raúl Amaya Argueta, fue capturado el 23 de septiembre del 2015 en Copán y extraditado en febrero del 2017 junto con Arita Lara. Recluido en una cárcel de Pensilvania, su condena terminará el 2022 cuando tenga 55 años.

En este mismo grupo se encuentra el exoficial de la Policía Nacional, Wilmer Carranza Bonilla, quien fue extraditado en el 2015 y purga una condena hasta el 2025 en una cárcel de Luisiana. En total, las condenas para los miembros del cártel de Los Valle suman más de 50 años.

Igualmente están presos, los empresarios y políticos, Yani Rosenthal y Yankel Rosenthal por nexos financieros con el cartel de Los Cachiros. Los dos recibieron condenas menores de cinco años.

También fueron condenados los exsubcomisionados Oswaldo López Flores y Carlos José Zavala. El primero fue condenado a cinco años de reclusión por la jueza de distrito de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Lorna Schofield, en febrero de este año; mientras que Zavala fue condenado a 12 años de cárcel por la misma jueza en junio pasado.

Recibieron las penas más duras

Sergio Neptalí Mejía Duarte recibió cárcel de por vida, mientras que Juan Carlos Arvizú estará preso hasta el 2047.

Entre los sentenciados se halla Sergio Neptalí Mejía Duarte (41), quien recibió el mayor castigo: cadena perpetua. El pasado 31 de mayo, la Corte del Sur de la Florida, donde se ventiló el caso, consideró que Mejía Duarte pertenecía a una organización internacional de transporte de narcóticos a gran escala.

La evidencia en el juicio, que incluyó el testimonio de múltiples conspiradores y fotos de una incautación de más de 2,000 kilogramos de cocaína.

Conocido con los alias de “Neftalí”, “El Doctor”, “El Cuñado”, “El Guapo” y “El Compa”, Mejía Duarte fue el decimosexto extraditado a Estados Unidos en octubre del 2017.

Entre las condenas altas destaca también la impuesta a Juan Carlos Arvizú, condenado por un tribunal del sur de la Florida a 30 años de reclusión. Conocido también como “Lanchita y “El Misko”, fue el decimoprimer hondureño en ser extraditado a los Estados Unidos. Durante varios meses estuvo preso en un batallón capitalino pero en febrero del 2017 fue extraditado y condenado en mayo del mismo año por nexos con los cárteles de “Los Cachiros”, “Valle Valle” y “Los Mexicanos”, entre otros.

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