Desde que cayó frente a Floyd Mayweather en agosto de 2017 en la pelea de boxeo más promocionada de los últimos tiempos, Conor McGregor tuvo una etapa sabática, con escándalos en el medio.

Esa falta de acción dentro de las artes marciales mixtas (MMA) derivó en el quite de los cinturones ligero y pluma, por no haber defendido sus títulos. Ahora, el próximo 6 de octubre en UFC 229 buscará recuperar el primero de ellos frente a un rival más que complicado: el invicto ruso Khabib Nurmagomedov.

El irlandés subió a sus redes sociales un video que muestra la intensidad de sus entrenamientos y la seriedad con la que encara su pelea más difícil. Más allá de ser el rey del “trashtalking” (en inglés significa hablar basura, que alude a la capacidad de embarrar la cancha con palabras), siempre que subió al octógono estuvo a la altura y fue competitivo.

Es decir que hay que reconocer que, más allá de su mal comportamiento y exposición mediática, es un gran peleador. De hecho fue el primero en ser campeón simultáneo de dos categorías distintas, hasta que lo igualó Daniel Cormier (hoy campeón completo y semipesado).

Pero contrario de lo que podría creer alguien que no conoce mucho de la disciplina, The Notorious no es infalible. Cuando estaba en la cúspide de su carrera en UFC, subió de categoría para enfrentar a Nate Diaz y cayó por sumisión en el segundo round. Esa fue su tercera derrota como profesional, todas por la misma vía.

Por eso, ante un experto en lucha como lo es Nurmagomedov, quien se entrenaba peleando con osos cuando era chico, debe prepararse de manera especial y evitar los amarres. Si su rival logra dominarlo en el cuerpo a cuerpo no tendrá muchas chances. De mantener la pelea de pie será otra la historia.

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