Desde el momento en que el ex espía ruso Sergei Skripal fue envenenado junto a su hija en Salisbury, Inglaterra, las sospechas se concentraron primordialmente en sus antiguos empleadores: los servicios de inteligencia de Rusia. El uso del agente químico Novichok, que fue desarrollado por la Unión Soviética en la década del 70, sumado a un modus operandi que recuerda el usado contra Alexander Litvinenko en 2006, surgían como razones valederas para la sospecha. La acusación lanzada por Inglaterra contra el gobierno de Vladimir Putin también ha servido para echar luz sobre una agencia ultra-secreta del país, a la cual justamente Skripal perteneció, llamada GRU. 

Imagen de archivo de 2006 que muestra al ex espía ruso Sergei Skripal durante una vista en el tribunal militar del distrito de Moscú. Se cree que sus ex empleadores en la GRU estaría detrás de su envenenamiento. / AFP© clarin.com Imagen de archivo de 2006 que muestra al ex espía ruso Sergei Skripal durante una vista en el tribunal militar del distrito de Moscú. Se cree que sus ex empleadores en la GRU estaría detrás de su envenenamiento. / AFP

Según un artículo aparecido The Guardian, la GRU, que es la rama de la inteligencia de las fuerzas armadas del país, es sindicada como la responsable detrás de múltiples incidentes de los que Rusia ha sido acusada, empezando por la interferencia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y el apoyo logístico secreto a las incursiones del Kremlin en Ucrania y Siria. Su especialidad, en este sentido, serían las operaciones de inteligencia militar y las intervenciones en el extranjero.

En una acusación lanzada por la comisión investigadora a cargo de Robert Mueller (el fiscal especial de EE.UU. que sigue el caso de la injerencia rusa en las elecciones de noviembre de 2016) se nombraron hasta 12 posibles agentes de la GRU, que se cree tomaron parte en el hackeo y distribución de los emails del Partido Demócrata. Esta operación presenta las mismas características que otras en las que se sospecha de la participación de la GRU: ingeniosa y audaz, capaz de generar gran interés de parte de los medios, pero totalmente indetectable para las víctimas.

Un remanente de la era soviética 

De acuerdo a la nota del diario británico, para encontrar el origen de la GRU hay que remontarse a los años en que la Unión Soviética aún existía. Empezó funcionando como una suerte de “agencia paralela” a los servicios de inteligencia establecidos, una forma de llevar a cabo operaciones ilegales alrededor del mundo por fuera de la esfera de la KGB.

Con la caída soviética a principios de la década del ’90, esta unidad en las sombras cobró estatus propio y pasó a ser lo que hoy es conocido como la GRU (la agencia fue rebautizada como GU en 2010, pero aún sigue siendo conocido por su nombre original).

El diario cita como el agente más famoso de la GRU a Richard Sorge, un espía que, haciéndose pasar por un periodista nazi en Japón en la década del ’30, envió valiosa inteligencia a Moscú respecto a los planes de Hitler para atacar la Unión Soviética, una información que fue ignorada por Joseph Stalin.

Sergei Tretyakov, un ex agente del servicio de inteligencia rusa SVR que trabajaba en la rama de Nueva York hasta su deserción en 2000, explicó en un libro que ambas agencias, la SVR y GRU, funcionan de forma completamente autónoma.

De hecho dice que en el piso asignado a Rusia en el edificio de las Naciones Unidas, existían dos puertas sin marcas: una para los miembros de cada agencia.

Ninguno de los dos sabía que ocurría en la otra habitación. El titular de GRU reporta al ministro de Defensa y al mismo Vladimir Putin.

 

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