Inicio Internacionales Trump ya está perdiendo una ‘Guerra’ con China…

Trump ya está perdiendo una ‘Guerra’ con China…

El editor de un diario estatal chino reconoció hace poco que aún existe una gran brecha en ciencia y tecnología entre Estados Unidos y China, pero la política de restricción de visas del presidente Donald Trump parece estar dándole ventajas a los competidores chinos y alejando a los trabajadores altamente calificados de las empresas estadounidenses.

En diciembre pasado, Washington hizo pública su nueva “Estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos” que establece que: “todos los años los competidores chinos roban cientos de miles de millones de dólares” en tecnologías patentadas.

De ahí que se decidiera revisar los procedimientos para reducir el robo económico y restringir las visas a los estudiantes STEM de algunos países específicos con el fin de garantizar que no se transfiera la propiedad intelectual a sus competidores.

Dentro de poco, la nueva política de visas de la administración Trump comenzará a tener efectos severos sobre la estadía de científicos extranjeros en Estados Unidos, en especial los procedentes de China. Se espera que el Departamento de Estado adopte nuevas limitaciones para los investigadores chinos, incluido el acortamiento de las visas de estudiantes en los campos de alta tecnología y los permisos de seguridad adicionales para visas de trabajo.

La política anti-China de Trump busca evitar que el gigante asiático alcance a los países occidentales en temas de Ciencia, Tecnología e Innovación, especialmente por el proyecto “Made-In-China 2025”, un plan de desarrollo nacional chino centrado en la tecnología.

Pero la brecha se esta cerrando rápidamente según el Índice Global de Innovación, que en 2010 clasificó a China en el puesto 43, en comparación con el 11º lugar para Estados Unidos, y en 2018, tan solo ocho años después, China ocupa el puesto 17 y EEUU el puesto 6.

Una fuga de cerebros constante

Uno de los mayores problemas en China para ocupar los trabajos calificados en la industria tecnológica es la constante fuga de cerebros a países extranjeros, especialmente a Estados Unidos, país que atrae la mayor cantidad estudiantes y personas con nivel de doctorado, un grupo que conforma la fuerza que impulsa todo el desarrollo tecnológico y la innovación.

De acuerdo con una investigación realizada por Kauffman Foundation, en 2020 la mayoría de las personas que reciban un título de doctorado en Estados Unidos serán extranjeros con visas temporales. La Fundación Nacional de Ciencias de EEUU reportó que entre 2005 y 2015 los estudiantes chinos constituyeron una abrumadora mayoría entre los receptores de doctorados extranjeros en Estados Unidos con casi 50.000 beneficiarios.

Ese informe también asegura que hay una tasa de permanencia en Estados Unidos del 87% de los estudiantes con título de doctorado, que en su mayoría buscan desarrollar sus carreras en el campo académico, de investigación o en los negocios. Un artículo reciente del South China Morning Post confirmó esta tendencia señalando que cerca del 80 por ciento de los graduados chinos de Ph.D. terminan trabajando y quedándose a vivir en Estados Unidos.

Una científica trabaja en el laboratorio de una empresa farmacéutica en Shanghai. REUTERS/Adam Jourdan

De otro lado, las autoridades chinas han intentado por todos los medios recuperar esos talentos. En 2008, el gobierno introdujo el Programa de los Mil Talentos y otros similares con los que se ofrecen todo tipo de beneficios para los que decidan retornar, en especial monetarios y de impuestos. Literalmente, China les está pidiendo que se queden para construir su propio país.

Impacto de la nueva visa

El efecto inmediato de la restricción de visa es que desalentaría a los científicos chinos de seguir una carrera en Estados Unidos y de hecho, la política de visas de Trump juega a favor de China en su intento de repatriar los talentos.

Las estadísticas en Beijing muestran que de los 339.700 estudiantes chinos que se fueron al extranjero en 2011, un total de 186.200 regresaron a casa ese mismo año. En 2016 la tendencia fue que 544.500 universitarios chinos se fueron al extranjero y 432.500 volvieron a China, es decir, la proporción de los que regresan aumentó del 55% en 2011 al 80% en 2016.

En un artículo publicado a principios de junio en Foreign Policy, el experto en aceleración de partículas y con postdoctorado en la Universidad de Cornell Yangyang Cheng escibió: “No cierren la puerta a los científicos como yo”, argumentando que las nuevas limitaciones de visa para los estudiantes chinos solo ayudan a las ambiciones tecnocráticas de Beijing.

“Estados Unidos no puede tratar de ganar una carrera tecnológica contra China al comprometer sus propios ideales democráticos liberales. Restringir el trabajo de los científicos chinos en las instituciones de EEUU basándose en nada más que la ciudadanía o el país de origen será una herida autoinfligida, perjudicando no solo los valores del país, sino también el conjunto de talentos que puede atraer”, indicó.

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