Convertirse en el segundo mayor exportador de café arábigo en Latinoamérica es la meta del rubro caficultor de Honduras que compite por el primer lugar con la nación colombiana.

Orientadas al cumplimento de los objetivos trazados en el sector caficultor ayer se firmó un convenio que permite un espaldarazo de alrededor de 100 millones de lempiras destinados a ese importante sector productor que representa uno de los rubros de mayor dinamismo en la nación.

“La alianza para el Café” nombre que recibe el acuerdo fue posible gracias a la sinergia entre la compañía Hondureña del Café (Cohonducafé) y Jacobs Douwe Egberts (JDE), junto con el gobierno de los Estados Unidos a través de su agencia para el Desarrollo Internacional Usaid.

El convenio firmado establece una inversión de $4.3 millones ejecutados en un período de cuatro años.

Usaid hará una contribución de $2.1 millones mientras que la fundación (Cohundacafé) y (JDE) aportarán $2.2 millones.

Terence Fuschich, presidente de la Fundación (Cohonducafé) destacó que se trata del primero proyecto de cooperación en la historia del gobierno de los Estados Unidos con una empresa privada en Honduras del sector cafetalero, uno de los sectores que mayor apoyo necesita en el país.

Agregó que la alianza surge en un momento idóneo donde el rubro ha sentido bajas en la comercialización del grano por caída del precio del producto en el mercado internacional.

En ese sentido explicó que “los fondos serán usados para motivar al productor a implementar prácticas de sostenibilidad, eficiencia y el ahorro en el uso de los fertilizantes”.

En los departamentos de Santa Bárbara, Copán, Ocotepeque, Lempira, Intibucá y La Paz, la alianza para el café se enfocará en dar asistencia técnica a productores para fortalecer las buenas prácticas agrícolas y apoyar el acceso de los productores a mercados y a fuentes de financiamiento. Asimismo, se busca mejorar la calidad de las fincas de café y lograr que la producción sea más sostenible.

El representante de Usaid, Fernando Cossich explicó que la política de los Estados Unidos ha sido trabajar con el sector privado para asegurar que las acciones tengan continuidad después de que el financiamiento termine, “aunque la alianza es para un período de cuatro años la podríamos ampliar si es un éxito lo que se ha hecho con los recursos y tenemos la confianza de que así sea”.

Por su parte, Heide Fulton, la encargada de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos refirió que la cooperación busca expandir oportunidades económicas en el país y en este particular caso el del sector caficultor.

“Esa alianza es muy importante, no solo por el compromiso social que demuestran las empresas con los productores sino porque las actividades están alineadas con el quehacer de las mismas, lo cual hará que las relaciones con los productores sean sostenibles a lo largo del tiempo”.

Bajo esa línea, la representante de Sostenibilidad para Latinoamérica de JDE expresó “tenemos el firme compromiso de contribuir al desarrollo sostenible de la caficultura en los países con productores de café y proveedores en su cadena de suministro y este convenio representa un avance significativo en nuestros objetivos.

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