Inicio Internacionales El primer Genocidio del siglo XX

El primer Genocidio del siglo XX

Dos cráneos ocupan el frente del altar. Detrás de ellos puede verse una bandera de Namibia y un ramo de claveles blancos. En total, 19 cráneos y otros restos humanos fueron devueltos a Namibia, un siglo después de que finalizara el dominio colonial en el antiguo “Sudoeste Africano Alemán”. “Es algo que debimos haber hecho hace décadas”, dijo Petra Bosse-Huber, obispa para Asuntos Extranjeros de la Iglesia Protestante de Alemania. En la iglesia francesa Friedrichstadtkirche, de Berlín, se reunieron ministros y diputados de ambos países, así como representantes de los pueblos Herero y Nama, vestidos en atuendos tradicionales.

La ceremonia religiosa debía ser un gesto de reconciliación. La iglesia protestante de Alemania la organizó junto con representantes de Namibia. Pero no pasó desapercibido el hecho de que aún no hay disculpa oficial por parte de Alemania, por el genocidio contra los pueblos Herero y Nama. Decenas de miles de mujeres, hombres y niños murieron entre 1904 y 1908 en el entonces llamado “Sudoeste Africano Alemán”, luego de que soldados alemanes reprimieron de manera brutal una rebelión contra el dominio colonial germano.La pasada entrega de restos humanos, celebrada en 2011, fue interrumpida por iracundas demandas de algunos representantes de los Herero y Nama, que exigieron que Alemania pida perdón por el genocidio.

Miedo a nuevos incidentes

En esta ocasión, todo trascurrió con tranquilidad. Ya desde 2017, la iglesia protestante de Alemania había pedido perdón por el papel de los misioneros protestantes durante el genocidio en Namibia. “Los repetimos de manera expresa ante esta comunidad: desde lo más profundo de nuestro corazón, pedimos perdón a los descendientes de las víctimas, así como a todos cuyos ancestros hayan sufrido dolor e injusticia durante el dominio colonial alemán”, dijo la obispa Petra Bosse-Huber.

Los cráneos equivalen a un sumario por los abusos contra la población de Namibia, añadió su colega namibio Ernst Gamyamub: “Estos actos barbáricos exigen justicia restaurativa para toda la nación de Namibia, que aún resulta afectada por el genocidio”, dijo, en demanda dirigida al gobierno alemán, que se muestra cauteloso ante el tema de posibles reparaciones.

Claras palabras

Lo mismo manifiestan muchos representantes tradicionales de los pueblos Herero y Nama. Tras la homilía, ellos ocuparon uno tras otro el podio. Durante dos horas, los representantes del gobierno alemán escucharon claras palabras: las autoridades alemanas se han comportado con “arrogancia”, aseguró Vekuii Rukoro, un incisivo crítico de Alemania. Rukoro presentó una demanda de indemnizaciones contra Alemania en tribunales de Estados Unidos. “La oposición alemana, así como la opinión pública, tanto de Alemania como del mundo, hablan de genocidio. Los únicos que tras cinco años de negociaciones no han llegado a dicha conclusión son los gobiernos de Alemania y Namibia. Algo no anda bien”, dijo él, seguido de aplausos.

Otros coincidieron. “Estamos de acuerdo en algo: Alemania debe reconocer el genocidio contra nuestros pueblos, debe pedir perdón, y tras esto deben pagarse indemnizaciones”, afirmó Manase Zeraeka, otro representante de los pueblos namibios.

Tarea por hacer

Alemania tiene tareas pendientes al abordar su pasado colonial, admitió en su discurso la secretaria de Estado para Política Cultural Internacional en el Ministerio de RR.EE., Michelle Münterfering. Alemania reconoce su responsabilidad histórica, dijo, conmovida. “Los hechos crueles perpetrados entonces en nombre de Alemania constituyen lo que hoy se denominaría genocidio”. Al final de su alocución, pidió perdón.

La ministra de Cultura de Namibia, Katrina Hanse-Himarwa, abogó por la reconciliación. “Los alemanes de hoy no cometieron el genocidio contra mis antepasados. Pero deben reconocer que el genocidio fue hecho en nombre de Alemania.” El gobierno de Namibia, dijo Hanse-Himarwa, también espera que Alemania pida perdón. Pero cuándo llegará la petición, es cosa que nadie sabe hasta hoy.