Inicio Entretenimiento Sexo de reconciliación… ¡sin pelear!

Sexo de reconciliación… ¡sin pelear!

Discutir puede ser un afrodisiaco pero también tiene sus grandes desventajas. Es por eso que preferimos que tengas una sesión parecida pero sin gritar por lo menos de enojo.

El sexo de reconciliación es bien conocido por ser excitante y ‘hot’. Los psicólogos explican que se da de esta forma ya que la pareja busca de cualquier forma transformar esas emociones negativas en el clímax de la pasión. Y ésta puede ser tan buena que, después de disfrutarla una vez, no querrás dejar de pelear con tu galán de nuevo.

Pero, ¿por qué discutir para tener buen sexo? Seguro hay una forma de hacerlo sin que tengas que llorar, gritar de enojo y aventar cosas antes del momento.

Tips

Primero tienes que encontrar la forma de subir la adrenalina sin que tires todos los platos de la cocina; tiene que ser algo excitante, que te quite tus inhibiciones y te deje pensando en nada más ni nada menos que el sexo que pronto vas a tener. Puede ser desde tomar un riesgo, hasta subirte a la montaña rusa. Pero, si estas opciones no son viables, salte a correr un poco o ten una carrera con tu novio.

El efecto del sexo de reconciliación es la intimidad recuperada, lo cual puedes conseguir si se alejan tu galán y tú por un buen rato. ¿Por qué no hacer un viaje de fin de semana a solas? Así, cuando regreses, no podrán quitarse las manos de encima y tendrán el mejor sexo de sus vidas. Recuerda, lo que no tienes cerca, sabrás apreciarlo aún más.

¿No se siente bien ir a un bar y ver que uno que otro chavo voltea a verte? Pues nosotras te recomendamos darle pie a una emoción parecida pero en competencia con tu galán; es decir, vuélvete un poco más coqueta para que él pueda darse cuenta que no tiene que dar siempre por sentado que estarás ahí para siempre, sino que también debe conquistarte y enamorarte una y otra y otra y otra vez. No es el único hombre del universo, tiene competencia y eso es lo que tienes que demostrarle.

Y si todo falla, empieza a pelear con él por meras trivialidades. El punto es sacar su lado competitivo y tratarle de ganar al otro con todas sus fuerzas. No importa si es solamente para ver quién tiene los brazos más largos, lo esencial es hacer florecer la adrenalina y los sentimientos de pasión que traen consigo siempre. Y, hablando de eso, no le tengas miedo a sacar las almohadas y empezar a pegarse con ellas suavemente; un poco de agresión los ayudará a sacar al animal que traen dentro.

¿Alguna vez has tenido sexo de reconciliación?

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