Diario QuienOpina.Com – Miami podría desaparecer, pero ¿cuándo?

Miami podría desaparecer, pero ¿cuándo?

Redacción Diario QuienOpina.com junio 29, 2018 Comentarios desactivados en Miami podría desaparecer, pero ¿cuándo?
Miami podría desaparecer, pero ¿cuándo?

El libro se llama Rising: Dispatches from the New American Shore. “Creciendo: mensajes desde la nueva costa americana”. La obra de la escritora, fotógrafa y joven educadora Elizabeth Rush aborda un tema que ya no es novedoso: el ascenso de los mares y con él la desaparición de ciudades, entre ellas Miami. Lo que Rush sugiere, en todo caso como novedad, es que esto sucedería antes de lo que uno cree. Y el cambio será radical.

En extractos de su libro publicados en algunos medios como el diario The Guardian, Rush recuerda una conferencia de Harold Wanless, un sábado de sol en la Universidad de Miami, en la que este jefe del Departamento de Geología abordaba el ascenso de los mares hace un par de años.

“La gran historia en Groenlandia y la Antártida es que el calentamiento del océano está penetrando profundamente por debajo de las capas de hielo, haciendo que el hielo colapse más rápido de lo que nadie predijo, lo que a su vez hará que los niveles del mar suban más rápido de lo que nadie predijo”, avisaba Wanless.

Apenas 60 personas de los 6 millones de personas que viven en el sur de la Florida escuchaban. Una región que, recuerda también Rush, a fines del siglo XIX tenía en el sur pantanos donde ahora hay centros comerciales y la población se ha multiplicado por miles.

Mientras algunos políticos menosprecian la crecida de los mares como un fenómeno “incierto”, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático espera aproximadamente un suba 0,6 metros de altura para fines del siglo. Las Naciones Unidas predicen 0,9 metros. Y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica estima un límite superior de 1,9 metros, enumera Rush en su libro.

Y propone un ejercicio: “Tome a los 6 millones de personas que viven en el sur de la Florida hoy y divídalos en dos grupos: los que viven a menos de seis pies y medio (2 metros) por encima de la línea de pleamar actual, y todos los demás. Los números se cortan casi por igual. Cara o cruz: arroje la moneda al aire. Si vives aquí, todo lo que puedes hacer es esperar que cuando eches raíces tu elección haya sido profética”.

Pero al experto en geología Harold Wanless, a quien la autora llama Hal, no le parece relevante si en el sur de la Florida –de aquí a unos años– uno viva a más de un metro y medio o a 20 metros por sobre el nivel de mar. ¿Por qué? Porque las predicciones actuales se quedan cortas.

“La tasa de aumento del nivel del mar se duplica actualmente cada siete años, y si continuara de esta manera, al estilo del esquema Ponzi, tendríamos 62 metros de elevación del nivel del mar para 2095″, dice Hal. “Y aunque no creo que tengamos tanta agua para fines de siglo, creo que debemos tomarnos en serio la posibilidad de que podamos tener algo así como 15 pies (4,5 metros) para entonces”.

  • El Arca de Noé

El vaticinio lleva a la autora a recordar la bíblica historia del Arca.

“Una de las pocas historias que recuerdo de la Biblia describe vívidamente el mundo natural y social en crisis. Es la narrativa apocalíptica por excelencia: la inundación de Noé. Cuando lo busco de nuevo, sin embargo, me sorprende descubrir que no comienza con una tormenta o un arca, sino más temprano, con un crecimiento demográfico sin precedentes y el desprecio de Dios. Comienza: ‘Cuando los seres humanos comenzaron a aumentar en número en la tierra’. Leo esta frase y pienso en los 6.000 habitantes del sur de Florida conviertiéndose en 6 millones en 120 años.”

La autora también arroja otra dato estremecedor basado en pura historia. “Cuando los niveles del mar han aumentado en el pasado, por lo general no lo han hecho de manera gradual, sino en oleadas rápidas, saltando hasta 50 pies (15 metros) en un corto período de tres siglos. Los científicos llaman a estos eventos ‘pulsos de agua de deshielo’ porque el aumento casi bíblico en la altura del océano está directamente relacionado con la fusión del hielo y el proceso de desglaciación, los mismos eventos presentados en el documental que Hal ejecutó en una pantalla”, escribe.

  • Otras opiniones

Pero ¿qué dicen otros autores sobre este ominoso futuro? Nada que consuele.

El pronóstico para la soleada Miami y el sur de Florida, en general, es de inundaciones y enfermedades.

Según Henry Briceño, de la Florida International University, Florida es el estado más vulnerable de Estados Unidos al cambio climático. “Va a haber tormentas más fuertes y más frecuentes, lo mismo que sequías más intensas y más extensas”.

La región parece tener todo en contra: las características de su suelo, compuesto por muchas cuevas y permeable, las extensas costas sobre el Atlántico de un lado, y el Golfo de México, del otro.

Briceño manifestó que para el 2050 el agua estará unos 30,5 centímetros arriba del nivel del mar, y por “gravedad más del 60 % de los canales no van a poder drenar el agua“.

  • Miami se hunde, todos lo saben

El aumento del nivel del mar ya se percibe en las calles encharcadas de Miami. Y los que más peligro corren son los ricos porque sus casas están en primera línea. Y muchos, ya ven dos o tres veces por día como la marea sube y entra en los jardines. Con la subida salen las cucarachas, huyendo hacia terreno seco. No quieren ser comida para los peces.

Lo cierto es que la mayoría de los habitantes allí saben que la ciudad acabará siendo víctima de la subida del nivel del mar.

Ya casi nadie discute si ocurrirá o no. Lo único que no se sabe es en qué momento la mayor parte de Florida pasará a ser inhabitable por culpa de las aguas. Puede ser en 20 años, en 50 o en 100.

Los científicos avisan y concuerdan: Miami sucumbirá a la inundación. De hecho, la ciudad ocupa el puesto número uno en la lista de ciudades con el mayor riesgo de daños económicos, por delante de Nueva York, Boston, Bombay, Shenzen, Calcuta o Bangkok.

  • El negocio inmobiliario, como si nada

En las costas de Florida el mercado inmobiliario está en pleno auge a pesar de las continuas inundaciones. Un informe publicado en junio alerta (otra vez) que decenas de miles de casas están en riesgo aunque no estén construidas en zonas oficialmente clasificadas como de inundación.

A apenas unas pocas cuadras de las playas, justo fuera de las zonas de inundación, los promotores se afanan en construir casas que no tienen la obligación legal de comprar un seguro contra inundaciones, un ahorro a corto plazo que presagia un desastre económico a largo plazo.

Solo en Florida 64.000 casas con un valor total de 26.000 millones de dólares corren el riesgo de sufrir inundaciones crónicas en los próximos 30 años, la extensión habitual del crédito hipotecario estadounidense, advierte el informe publicado por la Union of Concerned Scientists (UCS), una organización científica estadounidense.

Este riesgo de inundaciones no tiene nada que ver con los huracanes y las tormentas: el peligro proviene de las mareas altas, cada vez más altas.

Miami, la bahía de Tampa y los muy turísticos Cayos de Florida son los más expuestos. Vecindarios enteros podrían estar inundados de forma permanente, un costo astronómico para los propietarios pero también para los municipios, que perderían población e ingresos fiscales.

  • Y además, los huracanes

Y además de todo, están los huracanes y la estela de daños que dejan.

Tras la devastadora ola de huracanes del año pasado, este 1 de junio comenzó una nueva estación de ciclones que promete un promedio de cinco a nueve temporales, un poco menos que en 2017.

En su esperado anuncio anual de predicciones de huracanes, la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) detalló que habrá 10 a 16 tormentas con nombre, de las cuales 5 a 9 podrían volverse huracanes.

De ellos, sólo entre uno y cuatro podrían superar la categoría 3 (con vientos de más de 180 km/hora), en una escala de máximo 5.

Esto significa que hay un 75% de probabilidades de que la temporada de huracanes del Atlántico 2018 -que va del 1 de junio hasta el 30 de noviembre– sea igual o más activa que el promedio.

“Es hora de empezar a prepararse”, dijo Gerry Bell, líder del equipo de pronósticos del Centro de Predicción Climática de la NOAA.

“No podemos predecir cuántas tormentas tocarán tierra”, añadió, “pero decenas de millones de personas deben empezar a preocuparse por el inicio de la nueva temporada”.