Diario QuienOpina.Com – Amor prohibido, “Esa mirada que decía ‘hagamos el amor’”

Amor prohibido, “Esa mirada que decía ‘hagamos el amor'”

Redacción Diario QuienOpina.com junio 8, 2018 Comentarios desactivados en Amor prohibido, “Esa mirada que decía ‘hagamos el amor'”
Amor prohibido, “Esa mirada que decía ‘hagamos el amor'”

Esto ocurrió hace 5 años y siento que fue la mejor aventura que pude tener ese año que me separé de mi actual marido. A Na lo conocí por redes sociales, es el hermano mayor de un amigo y me llevaba siete años. 

Comenzamos a conversar, a hacernos esas preguntas clásicas de toda nueva amistad. Esa noche nos contamos desde cómo nos decían en casa hasta el lugar en donde trabajábamos. Fueron pasando los días y sentía que algo estaba pasando sin darme cuenta que se había convertido en mi primer pensamiento al despertar. No faltaban los mensajes de texto, las llamadas… hasta que llegó el día de conocernos en persona.

Un día, inesperadamente me esperaba fuera de mi trabajo; salimos a tomar un café y desde ese día, las noches se volvieron importantes para ambos. Dimos un paso más íntimo, pero no lo que ustedes piensan sino que nos contamos de amores que nos hicieron daño, algo pasaba dentro de ambos.

Un día sin planearlo, pasamos frente a un hotel, nos miramos y decidimos entrar. Al llegar a la habitación, los instintos no pudieron más y empezamos a desnudarnos. La calentura estaba al máximo, él solo dijo “relájate, no pienses nada, solo siente mis manos sobre tu espalda”. Mis manos acariciaban su espalda mientras sentía el calor de su cuerpo en mi pecho, lo abrazaba, él besaba mi cuerpo, mis pies, sus caricias me dejaban sin aliento, los gemidos que invadían mis oídos eran los mejores, pero llegó la hora de llevarme a casa en ese momento y yo gritaba por dentro que nos fuéramos lejos él y yo para vivir esas experiencias todo el tiempo. Siempre nos decíamos “te quiero”; éramos como una pareja y aunque no nos veíamos diario, el día que nos veíamos era para desencadenar toda la pasión que sentíamos. Éramos almas gemelas, todo sucedía tras tomar un café, no sé si por su trabajo (él es abogado) tenía un porte muy propio ante la gente.

Pero al cabo de un tiempo, me enteré de que él tenia pareja y discutimos. Dejamos de vernos y años después, quedé de ver a una amiga en aquel café donde Na y o nos veíamos. Acudí a la cita pero mi amiga jamás llegó, el que llego fue él y mi sorpresa fue volver a ver a ese hombre apuesto. Al verlo caminar hacia mí y sostener mi mano me dejó sin aliento otra vez, con la simple mirada esa que decía hagamos el amor, fue la última vez que lo volví a ver.