Tegucigalpa, Honduras.

El gobierno debe cerrar  escuelas y colegios públicos del país, por dos semanas, para evitar la propagación de la influenza H1-N1 entre los estudiantes y se convierta en una epidemia.

Samuel Santos, vicepresidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), luego de sugerir lo anterior, dijo que no se puede negar que en ese momento existe un incremento de las enfermedades respiratorias en el país.

Una jornada de vacunación regional  inicia mañana en Francisco Morazán y Cortés para inmunizar en primer lugar a los grupos vulnerables, como personas mayores de 60 años, embarazadas, menores de cinco años, pero mayores de seis meses.

También deberán vacunarse los que padecen de diabetes, cáncer, pacientes renales y asmáticos, entre otros.

En ese sentido, el galeno prometió que el Colegio Médico está en toda la disposición de colaborar técnica y científicamente con la Secretaría de Salud.

Nuestro posicionamiento el día de hoy es que urge una reunión entre autoridades, infectólogos y colegas que están más preparados para atender este tipo de situaciones”, sugirió.

Pero también creemos que uno de los lugares que más se han concentrado las enfermedades respiratorias, las que aún no sabemos el virus o la bacteria que las están causando- son las escuelas, informó.

“Por eso, pensamos que no sería una mala idea que el Estado cerrara por unas dos semanas, los centros escolares y de secundaria para prevenir este tipo de infecciones”, reiteró.

Síntomas

Todo paciente con fiebre, tos, dolor de cabeza, dolor en el cuerpo y secreciones nasales debe asistir de inmediato al médico, sugirió.

Entre las medidas preventivas citó que el paciente con los síntomas anteriores eviten contactos con niños y adultos de la casa o con personas que padezcan enfermedades crónicas, como diabetes, renales o asmáticos”, dijo.

Además de ello, hay que brindarles el tratamiento adecuado y además es necesario un buen lavado de manos y no permitir que un niño afectado comparta juguetes con menores sanos, sugirió.

Insistió en que los centros escolares se han convertido en puntos peligrosos para que los niños asistan a clases porque se contagian con facilidad.

Puede ser cierto que todavía no haya muchos casos de H1N1 en las escuelas, pero puede ser que existan portadores asintomáticos, añadió.

Esos niños asintomáticos vuelven a sus casas donde pueden contagiar a los padres, hermanos y abuelos y eso son los que corren más peligro, recalcó Santos.

Cuando decimos que se deben cerrar las escuelas, no es que estamos revelando que los que más se están enfermando son los estudiantes, sino para evitar que estos niños que agarran el virus en los aulas regresen a sus hogares a contagiar a sus parientes, comentó.

“Lo que se trata de evitar es que esto se convierta en una epidemia que con el tiempo no podamos controlar”, concluyó el vice presidente del CMH.

Mañana lunes arranca la jornada de vacunación contra la influenza H1N1 en Francisco Morazán y Cortés.

La vacunación tiene como prioridad los grupos vulnerables, como embarazadas, diabéticos, mayores de 60 años y menores de cinco años de edad, pero mayores de seis meses.

Publicidad