Cristiano Ronaldo se equivocó. No era el momento de cuestionar su futuro como jugador del Real Madrid. Tampoco fue acertado el tiempo elegido por Bale para hablar de los minutos o no que tiene en la actual plantilla blanca, pero lo cierto es que las palabras del portugués hicieron mucho más daño que lo dicho por el galés. Tanto es así que hasta el vestuario, con Sergio Ramos a la cabeza, se lo recordó al poco de terminar el partido. Primero en privado y después en público.

Una vez más, Ronaldo ha querido ir por delante y sus palabras han molestado a todos los sectores del madridismo. En el amanecer de Kiev y mientras los miles de seguidores del Real Madrid esperaban el momento de subirse al avión (caos en el aeropuerto a nivel organizativo), lo más comentado era lo inoportuno de sus palabras. Era curioso, pero un momento de alegría se había convertido en crítica hacia el portugués por sus declaraciones. No han gustado nada entre los seguidores que hablaban de dinero y chantaje.

A sus compañeros tampoco les ha gustado lo más mínimo lo hecho por CR7. No era el momento ni el sitio adecuado y así se lo han hecho ver. Ha vuelto a dejar patente su egoísmo. “Si hubiera marcado, no habría dicho nada”. Lo cierto es que tras el paso por la ducha, su opinión era otra más suave, reconociendo su error. Al menos reaccionó tras escuchar a sus compañeros.

A los que no sorprendió fue a los dirigentes blancos. Sabían de su malestar, de sus ganas de tener un nuevo contrato, de su no sentirse cómodo por la intangible presencia de Neymar, pero no esperaban algo así. Molestó, pero también este tipo de situaciones las empiezan a tomar como algo del día a día de CR7.

No va a salir a cualquier precio

Lo que sí tienen claro es que no quieren dejarle marchar y menos a cualquier precio. Florentino Pérez quiere que Ronaldo siga, pero el camino elegido por el portugués es el equivocado. En otras ocasiones mandaba a emisarios suyos para mostrar su malestar. Lo hizo hace un año y lo ha dejado caer en varias ocasiones durante la temporada, alegando tristeza por el trato recibido, pero así no va a conseguir lo que pretende, si es que la solución pasa por un nuevo contrato. Los 33 años no invitan por el Bernabéu a romper el mercado.

Esta noche será la afición blanca la que emita un veredicto, pero de momento Cristiano Ronaldo ha conseguido poner a todo el madridismo de acuerdo: “Se ha equivocado”.

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