El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se puso en la primera línea de defensa de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, ante sanciones internacionales que, asegura, buscan deslegitimar su reelección con falsas pretensiones humanitarias.

“Por grandes que sean las dificultades y desafíos podrán contar con Cuba hoy y siempre. El apoyo es incondicional”, dijo el mandatario cubano tras ser condecorado por Maduro en el palacio de Miraflores.

Más temprano, ante la oficialista Asamblea Constituyente, Díaz-Canel denunció la “hipocresía de culpar (…) a los gobiernos populares de los males que generan las políticas, las sanciones y acciones imperialistas de sometimiento, acoso, aislamiento y bloqueos”.

“Nadie puede confundirnos con discursitos humanitarios. Casi todo lo hemos visto ya: reducción y ruptura de lazos diplomáticos, resoluciones hipócritas de la corrupta e impresentable OEA, coordinación para sanciones financieras y exhortaciones a una sublevación militar”, enumeró.

Cuba soporta un embargo de Estados Unidos desde 1962.

Maduro aprovechó la cita para defender su reelección el pasado 20 de mayo, boicoteada por la oposición y desconocida por Estados Unidos, la Unión Europea y 13 países latinoamericanos que la consideran “ilegítima”.

“Esta visita de Estado es la primera que recibo luego de la reelección ejemplar (…) una victoria histórica, heroica, única, que le pertenece al pueblo”, sostuvo.

La alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y los países que rechazaron los comicios piden realizar “verdaderas elecciones” para que el país supere la debacle económica y la “crisis humanitaria”.

La visita de Díaz-Canel, primera de carácter oficial desde que asumió el poder en abril, fue rechaza por la MUD como un acto de “injerencia”.

 

– “Tarea pendiente” –

Maduro indicó que ambos gobiernos acordaron “la consolidación y renovación” de los proyectos conjuntos que incluyen “el acuerdo energético Martí-Bolívar” firmado por los fallecidos Hugo Chávez y Fidel Castro en 2000.

Los lazos entre La Habana y Caracas se estrecharon durante el gobierno de Chávez (1999-2013), quien consideraba a Fidel Castro su padre político.

Desde la llegada de Chávez al poder, unos 218.000 cubanos han participado en 28 “misiones sociales” en Venezuela, detalló Julio García, jefe de la cooperación cubana, durante un acto en el complejo militar Fuerte Tiuna al que asistió Díaz-Canel.

Entre ese personal figuran médicos, entrenadores y asesores militares, estos últimos los más polémicos colaboradores.

En la actualidad unos 22.000 cubanos trabajan en el país.

No menos criticada ha sido la colaboración energética. Caracas llegó a exportar a Cuba unos 100.000 barriles de petróleo diarios, pero según analistas la cifra ha disminuido considerablemente en medio de una drástica caída de la producción de crudo.

“Sabemos que la tarea pendiente de nuestras revoluciones (…) es la tarea económica (…) la creación de riqueza, la satisfacción de las necesidades materiales de nuestro pueblo”, admitió Maduro, cuyo país está sumido en la peor crisis socioeconómica de su historia reciente.

“Hemos hablado con detalles de los errores cometidos, de las insuficiencias”, sostuvo.

 

– “Cualquier apoyo” –

 

Díaz-Canel, quien temprano depositó una ofrenda floral en el Panteón Nacional -donde reposan los restos del prócer Simón Bolívar- y también visitó la tumba de Chávez, pidió “repudiar con firmeza” los intentos de Washington por retornar a la “época del intervencionismo”.

Estados Unidos ha aplicado sanciones financieras al gobierno de Maduro y la estatal petrolera PDVSA, y también individuales contra el mandatario y unos 60 funcionarios.

El país con las mayores reservas de crudo también enfrenta sanciones de la Unión Europea, Panamá y Canadá, que este miércoles las amplió a 14 aliados de Maduro, incluida su esposa, Cilia Flores, en respuesta a las “ilegítimas y antidemocráticas” elecciones.

Los resultados de las votaciones en las que Maduro fue reelegido hasta 2025 fueron impugnados este miércoles ante la máxima corte por el excandidato opositor Henri Falcón, quien alega múltiples irregularidades.

Pero el recurso, que exige nuevos comicios, tiene escasas posibilidades de prosperar, pues según la oposición el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) está al servicio del gobierno.

“Esa visita expresa la debilidad del gobierno de Maduro que, acorralado por las sanciones, necesita de cualquier apoyo. Cuba lo da (…), pero a cambio espera seguir recibiendo beneficios”, dijo a la AFP el internacionalista Leandro Area.

Maduro visitó a su homólogo cubano el 20 de abril, un día después de su investidura.

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