Investigadores de la Universidad de Harvard en Estados Unidos analizaron los datos de más de 120 mil adultos de ese país, recopilados durante 34 años, para revisar cómo impacta el estilo de vida saludable en las expectativas de vida de esa población. Los resultados fueron publicados esta semana en la revista Circulation, de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), y muestran que quienes adoptaban un estilo de vida saludable vivían en promedio 14 años más en el caso de las mujeres y 12 años más si eran hombres, que aquellas personas que no tenían hábitos saludables.

El estudio identificó cinco factores de estilo de vida favorables: no haber fumado nunca, mantener un Índice de Masa Corporal (IMC) normal, realizar actividad física de moderada a vigorosa, tener una ingesta moderada de alcohol y una dieta saludable.

Así, las personas que sí cumplieron con las cinco recomendaciones tuvieron un 74% menos de probabilidades de morir durante el período de seguimiento; un 82% menos de probabilidades de morir de enfermedades cardiovasculares y un 65% menos probabilidades de morir de cáncer. Según Frank Hu, investigador principal de este estudio y académico del Departamento de Nutrición de la U. de Harvard (Boston), “cuantificar la asociación entre los factores de estilo de vida saludable y la mayor esperanza de vida es importante no solo para los cambios de comportamiento individuales, sino también para los comunicadores de salud y los responsables políticos”.

Modificar la dieta y el estilo de vida trae consigo “enormes beneficios en términos de reducir la aparición de enfermedades crónicas, mejorar la esperanza de vida y reducir los costos de atención médica”, insistió Hu.

Buenos hábitos

Rolando González, cardiólogo de Clínica U. de Los Andes, dice que hace tiempo que se han identificado hábitos que tienen que ver con ser sano y enfermarse menos.

“La vida es multivariable y se mezcla lo genético con los hábitos”, dice. Lo importante es que se adopten lo más pronto posible. “Mientras antes comience uno con malos hábitos, lo más probable es que las fallas genéticas que uno trae ‘se expresen’, como prediabetes, prehipertensión, predaño hepático, entre otros. Hay datos en autopsias de niños que muestran que la aterosclerosis se inicia en la niñez, preadolescencia”, indica González.

Mauricio Fernández, cardiólogo de la Clínica Alemana, señala que cada uno de estos cinco factores de salud, de manera independiente, ayudan a que el riesgo cardiovascular disminuya y son parte primordial para la salud.

“El estudio demuestra que los años de vida ganados por las personas que adoptan un estilo de vida saludable son hartos, y no solo más años sino con calidad de vida”, dice. En nuestro país, lo que más impacta y resta años de vida, dice este especialista, son los altos niveles de sedentarismo, exceso de peso y tabaquismo.

Sin embargo, nunca es tarde para tomar estos buenos hábitos y hacerlos propios. “Se puede empezar a cualquier edad, pero mientras antes se adopten es mejor, porque tiene una repercusión mayor en la persona y con efecto beneficioso a través de la vida”, dice Fernández.

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