Inicio Salud Se infectaron de VIH en los 80 y jamas se enfemaron

Se infectaron de VIH en los 80 y jamas se enfemaron

Los científicos llevan años persiguiendo casos como el de Agnes Munyiva, una prostituta en un suburbio de Nairobi que, tras acostarse con más de 2.000 hombres a lo largo de 30 años en un país donde la prevalencia del VIH ha llegado a rozar el 10% en adultos, nunca desarrolló la enfermedad.

El virus entró en su cuerpo pero nunca hizo progresión alguna hacia el sida.

Se calcula que, en cerca del 0,5% de las personas infectadas por el virus, esta infección no avanza aunque no sigan una terapia antirretroviral. A quienes tienen esta suerte se les conoce como “controladores del VIH“.

Este fue el caso de cinco sujetos que, tras contraer el virus mediante el uso de jeringuillas en el Madrid de principio de los ochenta, han logrado controlar su desarrollo durante más de 30 años sin necesidad de tratamiento alguno. Ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores españoles y publicado en ‘mBio‘ arroja luz sobre esta anómala situación.

Hay distintos factores que convierten a una persona en ‘controladora’, y son básicamente su genética, su sistema inmunitario y las características concretas del virus adquirido. En el caso de estos pasajeros de La Movida, el secreto de su inmunidad es que el virus con el que se infectaron era, sencillamente, una versión defectuosa del VIH.

“El VIH-1 actúa modificando la estructura de las células para poder infectarlas”, ha explicado Agustín Valenzuela, investigador de la Unidad de Farmacología y del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias. “En este estudio hemos descubierto que las envolturas de los virus que infectaron a estas personas tienen defectos en este paso clave de la infección”.

 El trabajo es relevante porque demuestra que, si una persona es infectada con una versión defectuosa del virus y lo trasmite, la persona infectada también recibe esta suerte de “inmunidad” y no una versión diferente (es decir, más fuerte y capaz de causar enfermedad) del VIH.

“El próximo paso sería evaluar si estos cinco pacientes pudieron generar una respuesta inmunitaria eficaz gracias a la envoltura defectuosa y, en caso afirmativo, estudiar cómo podrían usarse estos virus defectuosos para generar anticuerpos que podrían formar parte de potenciales vacunas preventivas“, explica Julià Blanco, responsable del grupo de Virología e Inmunología Celular de IrsiCaixa.

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