Diario QuienOpina.Com – Por qué debes visitar al quiropráctico aunque te duela

Por qué debes visitar al quiropráctico aunque te duela

bruce abril 16, 2018 Comentarios desactivados en Por qué debes visitar al quiropráctico aunque te duela
Por qué debes visitar al quiropráctico aunque te duela

Una gran parte de las personas que escuchan hablar que los quiroprácticos se centran en la columna vertebral creen que la quiropráctica se basa en masajes de espalda. De hecho, la mayoría de estas personas confunden la quiropráctica con el quiromasaje.

Un masaje ayuda a calmar la musculatura, a bajar la inflamación muscular, a mejorar el drenaje e incluso ayuda a mover la energía del cuerpo, en especial cuando hay estancamientos de la misma. Además, un masaje puede darse en cualquier parte del cuerpo, no necesaria y únicamente en la espalda. La quiropráctica, aunque mejora también todas estas funciones, no se basa en un masaje que lo que hace es bajar la inflamación muscular.

El quiropráctico trabaja especialmente a nivel de la columna vertebral y del sistema nervioso, pero los beneficios de su trabajo abarcan y mejoran el funcionamiento de todo el organismo.

De hecho, al liberar al sistema nervioso de interferencias se consiguen mejorar muchas funciones orgánicas. Pero, si volvemos a la parte física y del dolor, mientras el masaje actúa de forma superficial (únicamente musculatura), el ajuste vertebral actúa de forma estructural, yendo a la raíz del problema.

Así que no, la quiropráctica no son masajes ni es quiromasaje. El ajuste vertebral actúa a un nivel estructural, yendo a la raíz del problema; el masaje (aunque se consigue bajar la inflamación y deshacer contracturas) actúa a un nivel más superficial.

Es por eso que muchas de las personas que acuden a visitar a un quiropráctico lo hacen porque los masajes han dejado de ser efectivos. Lejos de la realidad, no es que los masajes no sean efectivos, sino que mientras existan subluxaciones vertebrales, éstas van a provocar que las articulaciones y la musculatura alrededor de la columna vuelvan a tensarse y a trabajar de manera forzada.

La quiropráctica no es un tratamiento farmacológico

Otro punto a destacar es que la quiropráctica no utiliza ningún método invasivo para el organismo, como lo es la medicación. Normalmente, y en la sociedad occidental, estamos acostumbrados a que, siempre que acudimos al médico o a algún profesional de la salud, nos receten medicamentos para ayudar a disminuir el dolor. Si acudes a algún centro en el que te receten medicamentos ten por seguro que no es un centro quiropráctico.

Al contrario de esto, el quiropráctico va a aconsejarte que evites tomar medicación para aliviar el dolor.¿Por qué? La respuesta es de una lógica y simpleza aplastantes. Cuando tomamos medicación el síntoma disminuye o desaparece.

Esto hace que, como no nos duele nada, sigamos haciendo lo que hacíamos hasta antes de que apareciera el dolor. En consecuencia, estamos forzando la máquina y, en la mayoría de casos, agravando aún más el problema base.

Además, ya es de saber popular que la medicación no cura nada, ni ayuda a tu cuerpo a recuperarse y, a la contra, es una suma de toxicidad que se acumula y almacena en todo el organismo, llegando incluso a provocar, con el tiempo, mal funciones orgánicas.

Los ajustes vertebrales impulsan la fabricación de antinflamatorios del cuerpo de forma natural. Quizá el proceso de desaparición del dolor no sea en media hora o una hora. Pero, a la larga, los beneficios y los resultados de recibir ajustes quiroprácticos son mucho mayores.

Todo el organismo revierte su funcionamiento erróneo para empezar a trabajar en su máximo potencial y en óptimas condiciones sin necesidad de añadir toxicidad, dejando al cuerpo que actúe por su propia sabiduría.

Por ello la columna vertebral es nuestro segundo cerebro y aunque no nos duela nada debemos asistir a un especialista para que nos practique radiografías y nos de un ajuste oportuno si es necesario.