Fernando Alonso dedicó este pasado fin de semana libre de Fórmula 1 a competir una vez más, pero fue en su circuito, en Asturias, en una carrera de karting de resistencia. Y aunque también venía del Gran Premio de China, puede decirse que el piloto español comienza a partir de estos días uno de los períodos más trepidante de toda su carrera deportiva. Será un no parar.

F1 con el Gran Premio de España y Mónaco, Mundial de Resistencia, entrenamientos previos y 24 Horas de Le Mans, más F1… ¿Cómo afrontará Fernando Alonso semejante ritmo? Llega ahora la materialización de aquel famoso “competir todos los fines de semana” que enigmáticamente el español anticipaba en 2017.

Al día siguiente del GP de China, con un vuelo de por medio y el sueño justo, el piloto español hubo de afrontar una de sus primeras obligaciones con las 24 Horas de Le Mans, condición inapelable para un piloto no importa su pedigrí y experiencia: el paso por el simulador de la carrera francesa, una suerte de ‘examen de conducir’ como también lo era el ‘Rookie Test’ de las 500 Millas de Indianápolis.

Alonso debía conocer la pista desde el punto de vista de la organización y seguridad de la carrera, el tráfico, posicionamiento y funcionamiento de los comisarios, dinámica de los tres coches de seguridad en las interrupciones…“Hay que respetar las reglas, si no la carrera sería una jungla”, comentaba después en una entrevista a la televisión francesa ‘France TV’.

Tras un breve paso por España, Alonso afronta otro largo viaje a Baku de casi 6.000 km para afrontar el Gran Premio de Azerbaiyán. A continuación, el fin de semana siguiente, afrontará uno de los nuevos retos de la temporada el próximo 5 de mayo con la carrera inaugural del Mundial de Resistencia en Spa. Además de suponer el primer contacto en competición con su Toyota TS050 Hybrid, la cita belga considerada por todos los equipos como el último test para las 24 Horas de Le Mans. En el caso del fabricante nipón, por ejemplo se utilizará la configuración aerodinámica especial de la carrera francesa.

Aunque el piloto español conoce el circuito, se enfrenta por primera vez a una modalidad totalmente diferente. Serán 6 horas de competición, divididas en turnos con sus dos compañeros, el suizo Sebastian Buemi y el japonés Kazuki Nakajima. Alonso ya conoce la sensación de competir en los diferentes niveles tráfico tras su experiencia en Daytona, pero ahora serán otras las prestaciones. Además, la incierta meteorología de las Ardenas le podría proporcionar su primera experiencia bajo la lluvia con los prototipos híbridos, lo que supondría también una ayuda adicional ante la posibilidad de lluvia para las 24 Horas.

El reto del Gran Premio de España

Superada la prueba de Spa, Alonso afronta uno de sus compromisos más importantes del año, ya que al fin de semana siguiente llegará el Gran Premio de España. Su cita con la afición española siempre aporta un plus de atracción y responsabilidad, más si cabe este año después de tres temporadas sin opciones con Honda. Sin embargo, a pesar de la efectividad de resultados y puntos, McLaren llegará a Montmeló con la singular presión de no haber respondido a la expectativas en esta primera parte de la temporada. La asociación con Renault no ha situado al equipo británico, ni mucho menos, a la altura de Red Bull, y ni tan siquiera del equipo oficial, especialmente los sábados. McLaren ya ha anunciado que la importante evolución del MCL33 de Australia aparecerá en España, y que será a partir de entonces cuando se empiece a calibrar el verdadero nivel del monoplaza frente a sus rivales.

Y si Alonso no se ‘complica’ la vida con más carreras privadas para ‘recargar las pilas el fin de semana del 20 de mayo, tendrá unos días de aparente descanso. Pero durante todas estas fechas podría tener que acudir a los simuladores de Toyota y McLaren. Y todo lo anterior al margen de la gran expectación mediática que creará su debut en el Mundial de Resistencia y su presencia en España. Como Alonso ha recordado en alguna ocasión, losactos promocionales y mediáticos añaden un desgaste adicional, aunque el español ha intentado reducirlos al máximo.

Le Mans, algo más que una carrera

El 27 de mayo volverá a la carga con el Gran Premio de Mónaco, otra cita de especial relevancia y quizás una de las más propicias para McLaren desde el punto de vista deportivo en este arranque de temporada. A partir de aquí, el trineo cogerá más velocidad con la pendiente de junio, porque el día 3 Alonso acudirá a otra cita crucial en su caso, los entrenamientos preliminares previos a las 24 Horas de Le Mans, que habitualmente tienen lugar dos semanas antes de la carrera, y que significarán el primer contacto directo con la pista y la dinámica de esta singular prueba.

Al fin de semana siguiente, más madera, con el salto del ‘Charco’ para participar en el Gran Premio de Canadá y coger un avión según se baje de su monoplaza para afrontar uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva: el debut en las 24 Horas de Le Mans. Más que una carrera, un “Evento”, como la calificaba Tom Kristensen, el piloto con más victorias en la historia de la prueba. Porque para los pilotos comienza ese mismo domingo de Montreal una larga semana de actos públicos, sesiones de entrenamientos y trabajo de equipo que, literalmente, deja exhaustos a los protagonistas cuando cae la bandera a cuadros el domingo 17 a las 3 de la tarde. Sin embargo, a Fernando Alonso le espera el Gran Premio de Francia al fin de semana siguiente. Pero, de momento, es mejor dejarlo aquí…

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