Inicio Salud Alcohol y deporte, ¿Sabes lo que ocurre con tu cuerpo?

Alcohol y deporte, ¿Sabes lo que ocurre con tu cuerpo?

El hecho de consumir o no alcohol es decisión de cada quien, sin embargo, contra las consecuencias de este sobre el cuerpo, nadie puede discutir, sobre todo si hablamos de su efecto en la actividad física

Y es que las calorías de un ‘trago’, no son iguales a las de un plato de comida, ya que las de la bebida alcohólica son vacías y poco aportan a tu figura. Y aun cuando no egordes, por genética o suerte, lo verás reflejado en pelo y piel.

Además, aquí te explicamos otras cuatro consecuencias a las que deberías estar atenta si entrenas y bebes, aunque sea esporádicamente.

1. La recuperación muscular es más lenta

Un entrenamiento intenso termina las reservas de glucógeno (carbos guardados en hígado y músculos), exigiendo reparar ese tejido muscular. Si bebes alcohol después de hacer ejercicio, el proceso de reparación se detiene. Y si el consumo es elevado, se desplazan carbohidratos, bajando aún más tu reserva de estos. Por lo tanto, la ingesta de alcohol afecta negativamente la síntesis de proteínas musculares.

2. Sueño interrumpido

El exceso de alcohol no solo afecta tu recuperación muscular, sino que también afecta el rendimiento. Esto porque reduce la duración del sueño, aumentando el insomnio, sobre todo en las mujeres, según un estudio recientemente realizado. Aunque pareciera que el alcohol induce al sueño, en la realidad lo disminuye.

3. Las grasas toman la delantera

El organismo prioriza metabolizar el alcohol antes que las grasas y los hidratos. A esto hay que sumarle que el alcohol descompone aminoácidos y los almacena en forma de grasa. Y a nivel de músculo y glúteos, se pierde musculatura. También aumenta la hormona del estrés, cortisol, lo que favorece la reserva de grasas. Por lo tanto, las bebidas alcohólicas aportan tantas calorías como grasa, además de azúcar, y debemos sumarle la grasa del picoteo o comida.

4. Menos agua, menos rendimiento

El estómago no reacciona bien ante el alcohol, de hecho se irrita. Esto reduce la capacidad de absorción de nutrientes y favorece las ganas de orinar. Por ende, por cada 10 gramos de etanol ingeridos, se eliminan 10 ml de orina. Te deshaces de agua y electrolitos, y debemos tener en cuenta que solo un 2% de deshidratación ya afecta en tu rendimiento.

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