Inicio Deportes Messi, hoy intento no ser tan egoísta”

Messi, hoy intento no ser tan egoísta”

Lionel Messi fue protagonista el domingo dentro y fuera de la cancha. Con el Barcelona convirtió un tanto en la victoria 2-0 ante el Athletic y en la noche fue protagonista de un programa argentino llamado “La Cornisa” donde le concedió una entrevista al periodista Luis Majul. Allí el jugador azulgrana habló de todo: sus hijos, el tratamiento de crecimiento con hormonas, los vómitos que sufría en los partidos y, sobre todo, el Mundial de Rusiaque comienza en menos de 90 días. “En cualquier parte del mundo están esperando que Argentina sea campeón y que se me dé. Intento vivir el día a día y no quemar etapas hasta junio”, aseguró el capitán de la albiceleste.

Messi deslizó también que el de Rusia podría ser su último Mundial. “Si no somos campeones no nos va a quedar otra que retirarnos de la Selección”, afirmó. Y explicó el por qué: “Es un poco lo que sentimos toda esta camada que viene jugando en el último tiempo. Es lo que nos hizo sentir la gente. Parece ser que el haber llegado a tres finales no sirve de nada”, agregó en alusión a la derrota ante el Alemania en el Mundial de 2014 y a las dos caídas frente a Chile en la  Copa América 2015 y en la edición de 2016.

Incluso, el delantero azulgrana aseguró que lloró varias veces por partidos así o por finales perdidas. “Por estar tan cerquita, por haber creído que la merecíamos y no poder consagrar el sueño de todo un país. Fueron golpes duros”, reconoció. Y cuando el periodista Majul le preguntó qué se imagina haciendo el 15 de julio, día de la final en Moscú, se ilusionó con estar haciendo lo que siempre soñó: “Poder estar en esa final, ganarla y levantar la Copa. Es un sueño de siempre y cada vez que llega un Mundial se hace más fuerte todavía”.

La Pulga se mostró muy abierto en la entrevista y habló sobre temas más íntimos relacionados a su familia. “Ellos son los que más me hacen olvidar de todo. No solo de lo que se dice del Mundial sino de todo lo deportivo en general. Estar con mis hijos y con mi mujer hace que todo lo demás sea secundario. La llegada de mi primer hijo hizo que abriera la cabeza y no me cerrara solo en la profesión y en el fútbol”, reconoció Messi. Aunque no pudo dejar de acotar que “obviamente no me gusta perder ni empatar, pero lo tomo de otra manera. Hay cosas muchos más importantes que un resultado”.

Ante la pregunta de qué le gustaría hacer cuando deje el fútbol, Messi afirmó entre sonrisas que aún no lo sabe. “Todos dicen que es muy difícil y no tengo dudas de que va a ser así. Me gustaría hacer todo lo que no pude por la profesión, no sé si en Barcelona o Rosario”, confesó el Diez, aunque resaltó que le da miedo la inseguridad que se vive en la Argentina. “El día de mañana pienso en poder volver a Rosario y disfrutar de mi ciudad como no lo hice cuando era chiquito porque me tocó venirme para acá, cosa que no me arrepiento ni mucho menos, pero me preocupa el tema de la inseguridad. Que te maten por un reloj, por una bicicleta, por una moto… robos hay en todos lados en el mundo, pero ya ni poder salir a caminar porque tenes que estar perseguido de que te puedan robar y no solo robar sino pasar algo más es una locura”, destacó.

Sobre su gran presente en el Barça, Messi reconoce su evolución. “Antes agarraba la pelota y hacía mi jugada. Hoy intento hacer jugar más al equipo, que pase la pelota por mí y no ser tan definidor o egoísta”, asegura quien lleva convirtiendo goles hace seis partidos consecutivos y que es el pichichi de la Liga con 25. “Soy el primero que sé cuando juego bien o mal. No pasa por los goles. Es el estar bien dentro de la cancha, tener mucha participación, tocar muchas pelotas, decidir bien”, dice.

La Pulga también habló sobre los vómitos que sufría durante los partidos. “No sé qué me generaba eso, pero sí que es verdad que tenía de todo ahí adentro. He comido mal durante muchos años. Con 22 años comía chocolate, gaseosa, alfajores… y ahora como bien, como pescado, carne, ensalada, verdura, como de todo, pero ordenado”, confesó. Y agregó que de vez en cuando se permite tomar una copa de vino.

En cuanto a Barcelona, recordó el momento en que llegó a la ciudad española y dijo que ese primer momento no le costó tanto. “Me adapté rápido, incluso mis hermanos que eran más grandes y tenían las cosas en Argentina, fueron decidiendo que querían volver y se volvieron. Lo mismo mi hermana chiquita que le costó adaptarse al colegio y se volvió con mi mamá. Entonces nos quedamos solos con mi papá y él me preguntó qué quería hacer. Que si quería nos volvíamos también. Y yo convencido le dije que no. Que ya estaba acá y veía que la posibilidad era real”, cuenta Messi.

Y recuerda el tratamiento de hormonas de crecimiento en el que él mismo se tenía que inyectar en las piernas: “Era una vez por noche. Empecé con 11 años. Me la ponía mi mamá o mi papá, hasta que aprendí y fui haciéndolo solo. Era una aguja muy chiquita, como una lapicera que tiene una agujita y donde le cargaba la cantidad que tenía que pincharme. No me dolía y ya era algo rutinario que tenía hacer y lo hacía con normalidad”.

Antes del final del programa, Majul le preguntó a Messi si quería darle un mensaje a los argentinos. El crack azulgrana, tímido pero con una sonrisa amplia, dijo que sí: “Simplemente decirles que ojalá sea un gran Mundial para nosotros. Que mi deseo es el mismo deseo que todos ustedes, que podamos vivir algo similar a lo de 2014 que fue una experiencia inolvidable y que el resultado sea parecido pero esta vez levantando la Copa”.

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