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El asesinato que conmociona a Brasil

La ola de violencia que sacude Río de Janeiro subió un escalón en la noche del miércoles -madrugada del jueves en Europa- tras el asesinato de la concejal y activista por los derechos humanos Marielle Franco, en un acto con todas las características de un atentado. Franco, de 39 años, viajaba en un coche con su conductor y una asesora, cuando otro automóvil se puso a su lado y disparó hasta nueve tiros antes de huir, en pleno centro de la ciudad. La concejal y el chófer, Anderson Pedro Gomes, murieron en el acto, mientras que la asesora sufrió únicamente heridas leves.

Marielle Franco venía de intervenir en un acto por los derechos de las mujeres negras en el barrio de Lapa, en el centro de Rio. Pocos minutos después, los asesinos la interceptaron en la calle Joaquim Palhares, en la zona conocida como Estácio, comenzaron a disparar por la ventanilla de atrás del coche, con el claro objetivo de alcanzar a la concejal, que recibió cinco disparos, según el diario carioca O Globo.

Incluso en una ciudad tan acostumbrada a la violencia como Rio el crimen ha provocado una fuerte conmoción ya que presenta algunas características inéditas hasta ahora. Si bien los muertos se cuentan a diario, son en la mayoría de las ocasiones producto de enfrentamientos entre la policía o entre grupos de traficantes que se disputan el territorio, que en muchas ocasiones se cobran la vida de vecinos comovíctimas colaterales. Pero es la primera vez, al menos en tiempos recientes, que se produce lo que los compañeros de la víctima y la propia policía no han dudado en calificar como la “ejecución” de una persona -en este caso una política- no directamente involucrada en los conflictos. Palabras como “mexicanización” comenzaron a inundar las redes sociales en las horas siguientes al crimen. El asesinato es un golpe a la nueva política de seguridad del Gobierno federal, que el mes pasado decidió entregar al Ejército el control del orden público en Rio ante la imparable escalada de violencia.

Marielle Franco y su formación política, el izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), eran uno de los mayores críticos con la intervención militar. La propia concejal había sido designada ponente de la comisión constituida recientemente en la cámara municipal de Rio para fiscalizar actuación del Ejército. Franco también había denunciado en los últimos días la actuación policial en la favela de Acari, donde dos jóvenes han sido muertos, según los vecinos, por agentes de las fuerzas de seguridad.

La denuncia de los abusos policiales en los barrios más pobres de la ciudad y la defensa de los derechos de las mujeres negras eran una de las principales actividades de Franco, nacida ella misma en A Maré, un enorme complejo de favelas castigado como pocos por la miseria y la violencia. En las últimas elecciones municipales fue la quinta concejal más votada de la ciudad.

En la misma noche del miércoles, se fueron concentrando en el lugar del crimen otros activistas y compañeros del PSOL, en medio de escenas de gran emoción. Marcelo Freixo, candidato del partido a la alcaldía en las últimas elecciones, explicó que Franco no había sido objeto de amenazas, pero también dejó clara su convicción de que el crimen fue un acto perfectamente premeditado, como apuntan todos los indicios.

Desde el Gobierno federal hasta el alcalde de Rio, Marcelo Crivella, las organizaciones de defensa de los derechos humanos o todo tipo de personalidades públicas, se sucedieron las reacciones de condena por todo el país durante la misma madrugada del jueves. “Estoy impresionada, estremecida e indignada”, declaró en una nota la expresidenta del país, Dilma Rousseff. Amnistía Internacional y la organización de abogados del país exigieron al Gobierno una investigación rigurosa para aclarar las motivaciones del asesinato. “Es un crimen contra toda la sociedad y ofende directamente los valores del Estado de derecho”, afirmó en un comunicado la Orden de Abogados de Brasil (OAB)  La capilla ardiente de Franco va a ser instalada en la cámara municipal de Rio y se han convocado marchas de protesta en las principales ciudades del país.

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