Diario QuienOpina.Com – La barriga cervecera puede ser peor que la obesidad

La barriga cervecera puede ser peor que la obesidad

bruce febrero 20, 2018 Comentarios desactivados en La barriga cervecera puede ser peor que la obesidad
La barriga cervecera puede ser peor que la obesidad

“Mi trabajo me ha costado”, afirman orgullosos y despreocupados los bebedores de cerveza sobre su prominente barriga. Despreocupados porque, por lo demás, no presentan ninguno de los síntomas de la obesidad (su Índice de Masa Corporal suele situarse dentro de lo normal). Las malas noticias las trae un reciente estudio publicado en Annals of Internal Medicine, donde se concluye que esta grasa concentrada en el abdomen conlleva el doble de riesgo de riesgo de mortalidad que el sobrepeso de toda la vida (en el caso de las mujeres, el riesgo es ‘solo’ un 50% mayor).

La respuesta la tiene el tipo de tejido adiposo: “No toda la grasa es igual de perjudicial. La grasa abdominal o visceral (la que rodea los órganos) es metabólicamente más activa (…). En definitiva, es un marcador clínico del síndrome metabólico, que se caracteriza por la presencia de múltiples factores de riesgo cardiovascular y un gran aumento de la mortalidad”, explica el doctor Antonio Mas, especialista en Endocrinología y Nutrición. Pero, ¿realmente todo esto es culpa de la cerveza? ¿Y por qué?

El verdadero problema no reside en las famosas ‘calorías vacías’ del alcohol, sino en que cuando bebes pones a trabajar a tu hígado, que le da prioridad absoluta al procesamiento del alcohol (si no lo hiciera morirías por intoxicación), dejando pasar las grasas de cualquier otra cosa que consumas. El hecho de que estas se concentren en ciertas zonas depende de la edad y el sexo: de los 35 en adelante nuestro metabolismo se ralentiza y tiende a acumular las grasas que no es capaz de quemar en zonas específicas (el abdomen en los hombres y los muslos y el trasero en las mujeres). Afortunadamente, el doctor Mas también propone unas sencillas pautas que podemos aplicar para revertir este problema. ¿Quieres saber cuáles son? Sigue leyendo…

En la dieta mediterránea bien entendida, las verduras y frutas tienen un papel protagonista. Y según un estudio del British Journal of Nutrition, es especialmente efectiva cuando se trata de reducir la grasa abdominal.

Lo recomendable son 150 minutos semanales de ejercicio (30 minutos, 5 días a la semana). A primera vista, puede parecer casi imposible de incluir tal rutina en nuestro día a día. La buena noticia es que una investigación del National Institute of Health and Nutrition confirmó que basta con caminar a buena velocidad. Una buena manera de hacerlo es ir y volver del trabajo a pie.

Da igual si es por trabajo o por ocio, meter el móvil o la tablet en el dormitorio es siempre una mala idea. Influye en que tengamos un mal descanso y este, a su vez, está relacionado directamente con el incremento de tejido adiposo subcutáneo.

Un chequeo nunca sobra. Si el problema te toca de cerca, no dudes en consultar con tu doctor para comprobar que no sufres de ninguno de los riesgos asociados (hipertensión, dislipidemia…) o, en el peor de los casos, para saber cómo tratarlos eficazmente.