Inicio Salud La razón silenciosa por la que no puedes bajar de peso

La razón silenciosa por la que no puedes bajar de peso

Si recientemente notas que has subido algunos kilos sin haber modificado mucho tu alimentación o tu estilo de vida, es posible que empieces a preguntarte qué está pasando con tu cuerpo. Muchos te dirán que a partir de cierta edad lo que subes no lo vuelves a bajar. Por fortuna, esto es solo un mito, pero el primer paso para recuperar tu figura consiste en identificar qué está ocasionando estos cambios en tu cuerpo.

En muchos casos detrás de esto hay una enfermedad silenciosa que muy pocos conocen.

Cuando nos hablan de alergias lo primero que nos viene a la mente es una persona que se hincha de repente y comienza a asfixiarse. que tiene vómitos, fiebre o signos muy claros de que algo no anda bien. Aunque en muchísimos casos esto es la norma, existen otro tipo de alergias que pocas veces detectamos porque sus síntomas no nos parecen tan claros.

El problema es que con el tiempo, tu sistema inmunológico se sobrecarga, el metabolismo se vuelve más lento y vienen diversos problemas de salud: colitis, inflamación, etc. Cuando tienes una alergia alimentaria, tus glóbulos blancos detectan esos alimentos como un enemigo y comienzan a atacar. El estado de tensión constante trae problemas digestivos e intestinales, que posteriormente se ven reflejados en tu estado global de salud.

Estos son algunos de los alimentos que pueden causarte alergias:

Algunos de los alimentos más comunes que pueden ocasionar alergias intestinales son los alimentos a base de trigo, arroz, pasta, todo tipo de panes y alimentos procesados que contienen granos.

Otras personas pueden ser alérgicas también a los productos derivados de la soja, como tofu, leches vegetales o salsas.

A partir de cierta edad, muchas personas dejan de producir la enzima que nos permite digerir la lactosa, y nos volvemos intolerantes a ella. Las reacciones más comunes después de consumir leche, quesos o crema es dolor estomacal e inflamación.

Hay personas que tienen problemas para digerir la carne de cerdo y otras carnes rojas, especialmente cuando no están acostumbrados a consumirlas. Muchos vegetarianos que prueban la carne después de meses o años de no comerla tienen reacciones que van desde el dolor de estómago hasta vómitos y fiebre.

Algunas señales que nos indican una alergia alimentaria son más sutiles, por eso muchos de nosotros no las detectamos. Curiosamente, la salud de nuestro estómago y nuestros intestinos está íntimamente ligada a nuestro estado de ánimo. Nuestro estómago está compuesto por una red de 100 millones de neuronas, lo que lo convierte en un “segundo cerebro”. Los neurotransmisores de nuestro estómago son responsables de producir el 90% de la serotonina en nuestro cuerpo, mejor conocida como la hormona de la felicidad. El estómago y el cerebro están en constante interacción, y es en el primero donde se originan nuestras emociones.

Si sientes desánimo o tienes problemas de depresión, es hora de analizar tu plato. Prueba comer de manera consciente durante 15 días, dándole alimentos de calidad a tu cuerpo y sintiendo las reacciones que tienes después de comer para detectar cualquier intolerancia alimentaria. Realiza ejercicios de respiración guardando el aire en la panza y liberándolo lentamente. Hazte un masaje en la zona de los intestinos, ejercítate regularmente y haz una dieta detox al menos 2 veces al año.

Las alergias, además de verse reflejadas en nuestro estado de ánimo, influyen en nuestros niveles de energía. Si sufres de fatiga crónica, te cuesta mucho levantarte por las mañanas y realizar tus actividades cotidianas aunque duermas 7 u 8 horas por noche, es probable que tu alimentación te esté afectando.

Las alergias se manifiestan en la piel, no solo en forma de eczemas y erupciones, sino en una piel seca, fragilizada o deshidratada, así como también pueden aparecer granitos y ojeras pronunciadas.

Si sospechas de algún tipo de alimento, deja de consumirlo durante 2 semanas para comparar las reacciones de tu cuerpo.

Cuando tienes una alergia o intolerancia alimentaria, la guerra constante de tu cuerpo contra cierto tipo de comidas provoca una inflamación constante, que se acentúa hasta 72 horas después de haberlos ingerido. Por esto es normal que tus jeans preferidos te queden genial durante la mañana pero no puedas ni subir el cierre por la noche.

Si quieres estar seguro de que no tienes ningún tipo de intolerancia, o si sospechas que puedes tener alergia a algún alimento, intenta eliminando el o los causantes de la sospecha durante al menos 2 semanas, y apunta los cambios que notes en tu organismo. También puedes hacerte una prueba de sangre para detectar los alérgenos alimentarios. Por último, no olvides consumir más frutas y verduras frescas y menos alimentos procesados, deja el café y el alcohol por un par de semanas y notarás la diferencia.

Y tú, ¿tienes alguna alergia o intolerancia alimentaria? ¿Cómo ha sido tu proceso de adaptación a este nuevo estilo de vida? No olvides compartir con nosotros en los comentarios.

Publicidad