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Honduras, El Cristo del picacho cumple 20 años

Tegucigalpa, Honduras.

Ya han pasado 20 años desde que se inauguró una de las obras más bellas de la capital Hondureña, El Cristo del Picacho, en aquel momento Tegucigalpa no contaba con un icono que le identificara como ciudad, pero tras la construcción del Cristo, se escribiría una nueva hoja en la historia no solo del país, sino de todo el continente americano.

La ceremonia inició con un video donde el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, rememora de donde nace la idea de construir el Cristo del Picacho, además habla de quienes construyeron la obra, a los que reconoció su esfuerzo desempeñado y el amor empeñado al servicio de la iglesia. Hizo un llamado para construir una nueva Honduras “sin odio ni violencia”.

No teníamos dinero para hacer la obra: Cardenal Rodríguez

Con mucha alegría estamos celebrando 20 años del monumento Cristo del Picacho, es un motivo de alegría, pero conviene que miremos para atrás, y conozcamos lo que muchos no conocen como es que surgió esta idea. En 1994 el Papa, San Juan Pablo II manda una carta que se llama “Tertio Millennio Adveniente”, acercándose el tercer milenio.

En esa carta, propia celebrar un trienio para conmemorar el año 2000, reunimos un grupo de los representantes de las parroquias, y ahí comenzó una lluvia de ideas, en la primera sesión alguien dijo que la ciudad no tenía ningún símbolo religioso, bien podría ser una gran cruz en una montaña.

En la segunda sesión no solo había cambiado la propuestas, sino que ya más bien teníamos una maqueta, se había pedido un monumento a cristo resucitado en aquel momento, en algunos de los cerro que rodean Tegucigalpa, yo dije: Dios mío y de donde vamos a sacar los fondos.

Ya en la tercera sesión ya estaba identificado el escultor, don Mario Zamora (QDDG), quien entregó alma, vida y corazón, y echamos a andar el proyecto, gracias a la colaboración de un grupo de colaboradores que se hicieron llamar “La fundación del Cristo del Picacho”.

El Cristo del Picacho es un llamado a construir una nueva Honduras

El Cristo del Picacho, más allá de ser un monumento a Cristo resucitado, es un llamado, que quiero hacer a todo nuestro pueblo, en años pasados tu

vimos enfermedades que primero se llamó; Zika, Chikungunya o dengue, pero eso gracias a Dios está desapareciendo, pero ahora tenemos una enfermedad peor porque no es un enfermedad física, sino una espiritual como es el odio.

El odio ha entrado en muchos corazones y es lo contrario al mensaje de Dios, que es amor, paz y reconciliación, por lo consiguiente, viendo al monumento del Cristo del Picacho, digamos que Honduras está destinada a ser construida, no a través del enfrentamiento, confrontación y el odio, de la violencia y la destrucción, es por eso que estamos llamados a hacer una nueva Honduras y que podamos desterrar totalmente esas fuerzas negativas que destruyen.

La Fundación Cristo de El Picacho, es una organización católica, sin fines de lucro, fundada en 1997 y presidida por Su Eminencia Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y un grupo de profesionales voluntarios cuyo fin primordial es la captación y ejecución de obras en beneficio de los más necesitados a través de diversos proyectos.

Eucaristía para conmemorar los 20 años del Cristo del Picacho

Este martes se celebró al pie del Cristo del Picacho, una eucaristía, presidida por el Canciller de la Iglesia Católica y párroco de la Basílica Menor Nuestra Señora de Suyapa, Carlo Magno Núñez, quien recordó algunas anécdotas que se vivieron cuando se inició a recolectar los fondos para construir la obra.

La liturgia de este día nos invita a poner la mirada en Jesús como rey del universo, ya que al contemplar al Cristo del Picacho, miramos hacia Dios que los bienes eternos que Cristo nos ha ganado con su muerte y resurrección; la bella oracióndel prefacio que es la de la solemnidad de  Cristo Rey del universo, nos recuerda el reino de cristo que es de verdad, vida, santidad, gracia, justicia, amor y paz.

Jesús nos pide que hagamos posible el reino de Dios en medio de nosotros, con cercanía, ternura hacia los demás como él lo ha hecho, el Cristo del Picacho nos recuerda a todos los capitalinos y a los hondureños, esa cercanía de Dios, ya que él es verdaderamente el gran pastor de las alamas, el guardián de nuestras vidas que se alza desde lo más alto de este monte.

El Cristo nos recuerda el triunfo del hijo de Dios sobre la muerte

El Cristo del Picacho nos recuerda al Señor, después de su victoria sobre la muerte, es decir después de la resurrección, como Jesús lleva adelante su reino. El apóstol Pablo dice que es necesario que él reine hasta que todos los enemigos sean puestos bajo sus pies, el padre poco a poco ha puesto todo bajo el hijo  y al mismo el hijo pone todo bajo el padre, al final Jesús nos pone a nosotros en el mundo para que lo marquemos con la huella de su amor

La salvación no comienza con la confesión de la soberanía de Cristo, sino en la imitación de sus obras de misericordia, las cuales él ha realizado, en la cena pascual nos dice que lo que él ha hecho háganlo también ustedes (…) para que cumplamos el mandamiento de amor y esa progimidad de la que habla el Papa Francisco; la proximidad hacia el prójimo.

La fundación Cristo del Picacho quiere ser parte de esa ternura de Dios, acercándose al que necesita, al más desfavorecido de nuestra sociedad, el reino de los cielo inicia en el hoy de la vida, concretamente haciéndonos cercanos al prójimo, al que pide vestido, acogida, solidaridad y catequesis, así es como marcaremos la huella del amor de Dios.

La obra demuestra el amor de los capitalinos a Dios

Esta obra fue hecha con amor, por parte de todos los capitalinos, y todos los benefactores, Dios bendiga la obra de sus manos, ese trabajo intenso que han realizado durante estos 20 años cuidando el monumento, pero sobre todo cuidando al necesitado y amando al prójimo;  (…) eso es lo que manda el señor a cumplir el amor entre nuestros hermanos. Los que hicieron el Cristo del Picacho pusieron vida y corazón, eso demuestra cuanto amamos al Señor.

Pero también cuanto Dios nos ama, ya que el Cristo del Picacho, se ha convertido en un icono protector de nuestra ciudad, para que todo el que lo vea piense en Dios, en los bienes eternos, nos recuerda a que tenemos que pasar por la vida haciendo el bien. Hasta los niños de la calle pidieron dinero para recaudar fondos y financiar la obra; una señora vendía tortillas y colaboró.

Es una obra destinada a proteger sus pobladores

E presidente Carlos Reina, hizo un almuerzo con su consejo de ministros, acordaron que iban a regalar un salario del mes, de lo cual solo cumplieron él y un ministro más, los demás no cumplieron lo que prometieron; esta obra se construyó con esfuerzo y amor del pueblo capitalino. Algunos criticaron, no fue fácil, dijeron que el Huracán Micht, era consecuencia de hacer puesto este ídolo  en este monte, no es cierto, más bien sirvió como muralla protectora a nuestra capital

La obra no solo se quedó en la construcción, sino que los que estaban involucrados con la Fundación, tomaron un reto de construir la ciudad divina providencia, para reconstruir los daños provocados por el Huracán, tantas obras que se han hecho hasta el día hoy, manifestando el amor de Dios que baja a nosotros, no solo es la teoría, también es la práctica.

 Historia

Monumento al Cristo de “EI Picacho”, Parque Naciones Unidas, Cerro de El Picacho

En el año 1997, durante los preparativos de la celebración del Jubileo del año 2000, La iglesia la celebración del Jubileo del año 2000, La iglesia de ese año al Señor Jesucristo. Es en ese momento, que Monseñor Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, planteó su deseo de construir un monumento solemne.

Para lograr su objetivo se organizó una comisión dirigida por la Licenciada Armida de López Contreras y complementada por integrantes claves de la sociedad hondureña  de manera quienes después de largas deliberaciones y consultas y con la venia del Monseñor Rodríguez, acuerdan la construcción de una imagen de Cristo en gran dimensión

El Cristo es una escultura de 2,500 toneladas y de 30 metros de altura (una imagen de 20 el 16 de enero de 1998. La figura religiosa de concreto reforzado fue diseñada artísticamente por el prestigiado escultor hondureño Mario Zamora Alcántara (QDDG). La Construcción de la Obra se llevó a cabo por la Compañía Constructora CONSULCRETO, diseño arquitectónico del pedestal y del parque fue diseñado por el Arq. Luciano Durón. El Maestro Zamora preparó un gigantesco molde de fibra de vidrio en la capital mexicana, que luego se fundió en El Picacho sobre una base de hormigón de diez metros de alto. La liderada por el Ingeniero José Francisco Paredes y la construcción duro siete meses de trabajo a un equipo de 40 personas.

El imponente  Cristo se levanta en el lado oeste de cerro Picacho, y puede ser visto de lejos por lo menos por el 60% de la población del Distrito Central, especialmente por la noche. El Cristo de El Picacho está de frente a la ciudad, a sus pies, dos terrazas-miradoras desde los cuales se puede observar las ciudades gemelas que conforman el Distrito Central, Tegucigalpa y Comayagüela.

La estructura es la segunda más alta en América Latina después de El Corcovado de Río de Janeiro en Brasil. Ha sido elegido en 2008 como una de las 30 Maravillas Monumentales de Honduras y posee un carácter turístico, ecuménico y ecológico.

En el lugar podemos encontrar diferentes atractivos como:

El monumento Cristo del Picacho estructura de alrededor de unos 30 metros. Desde su base.

Los miradores, desde donde se pueden contemplar con facilidad la totalidad del casco histórico y las dos ciudades que conforman la capital de Honduras.

Grandes plazas donde se pueden desarrollar eventos al aire libre.

Sendero, paseos con sombra, terrazas y jardín con más de 80 plantas exóticas

Y Área de baños.

Equipamiento como ser: bancas de concreto, basureros, señalización.

Agradeciendo de manera especial a cada una de las personas, artistas, empresas privadas y públicas, medios de comunicación; que nos han brindado su tiempo y su granito de arena a través de su patrocinio tanto económico y en especies para llevar a cabo nuestros provectos sociales, culturales, artísticos, ecológicos y de iglesia.

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