Inicio Deportes Toda la verdad sobre la pelea de Old Trafford

Toda la verdad sobre la pelea de Old Trafford

Un empujón de Mourinho al portero Ederson fue el detonante definitivo de la trifulca

Quince personas estuvieron implicadas en una disputa que dejó heridas en técnicos como Arteta.

El Manchester City mostró su autoridad a toda Inglaterra con una merecida victoria en Old Trafford, pero el derbi, en gran parte, será recordado por la pelea que tuvo lugar tras el partido. Un incidente que incluyó desde puñetazos hasta botellas volando, y que implicó a jugadores y miembros de los cuerpos técnicos.

Los jugadores del Manchester City estaban en su vestuario, con música, y celebrando el triunfo en Old Trafford que les deja rozando el título de Premier League. En pleno festejo de los visitantes, pasó Mourinho por la puerta, y recriminó a los jugadores rivales su actitud. “¿Quién demonios sois? Mostrad puto respeto”, exclamó el portugués hacía el vestuario. El portero Ederson lo entendió y fue a recriminarle sus palabras. La respuesta de Mourinho fue un empujón a Ederson que se convirtió en el detonante definitivo de la trifulca.

Tras el empujón, los pesos pesados del vestuario del Manchester City, con los capitanes Kompany y Fernandinho entre ellos, se abalanzaron para proteger a su portero. Aparecieron miembros de la plantilla del United y también se sumaron miembros del staff del City. De hecho, testimonios confirmaron a medios ingleses que Kompany tuvo que ser frenado por sus propios compañeros. En esta reacción fue cuando volaron el agua y el contenido de las bebidas energéticas que beben los jugadores del City después de cada partido, no leche, que pudieron acabar sobre Mourinho. En total, unas 15 personas implicadas en una disputa en la que uno de los grandes damnificados fue Mikel Arteta. El asistente de Guardiola recibió el impacto de una botella de bebida isotónica que se tiró desde el bando local. La botella golpeó por la parte del tapón en la ceja de Arteta, produciéndole una herida con sangre. El otro gran afectado fue un fisioterapeuta del City, que recibió otro golpe de botella, esta lanzada por Romelu Lukaku. Fuentes del Manchester United niegan que ninguno de sus jugadores lanzara ningún artefacto, pero Sport ha podido confirmar que fue el delantero belga quien la tiró.

Rápidamente apareció la policía del estadio para empezar a disuadir el barullo montado en la misma puerta del vestuario, y poco a poco se fue deshaciendo. Pep Guardiola, por su parte, estuvo ausente durante todo el incidente. El técnico del Manchester City estaba dentro del vestuario hablando por teléfono y no se enteró de los hechos hasta que ya habían acabado. Se percató de la situación cuando vio el estado de miembros de su cuerpo técnico. Posteriormente, ambos entrenadores se dirigieron a sus respectivas ruedas de prensa sin hacer mención de la pelea. La información empezó a filtrarse en los medios entre dos y tres horas después del partido.

El Manchester City no emitirá un comunicado de los sucesos, aunque fuentes del club dejan claro que el detonante fue la irrupción de Mourinho en su vestuario, de donde no se movieron sus jugadores celebrando la victoria. El Manchester United podría abrir una investigación para tratar de esclarecer que sucedió, mientras que la FA, la federación inglesa de fútbol, podría llegar a reclamar las imágenes de las cámaras de seguridad de Old Trafford para saber qué pasó. Al haber sucedido dentro del vestuario, sin embargo, podría hacer que ninguna de las cámaras del estadio lo hubiera captado. Después de que el City diera un golpe de autoridad a la Premier y roce el título de la Premier antes de navidad, el tema del día después del derbi de Manchester ha sido una pelea que pasará a la historia del fútbol inglés.