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Movidas para dominarlo con la cama

bruce diciembre 7, 2017 Comentarios desactivados en Movidas para dominarlo con la cama
Movidas para dominarlo con la cama

Róbalo, amárralo, pégale, goza su dolor… Bueno, no taaanto. En una sociedad en la que lo masculino es visto como un símbolo de autoridad, cuando en la intimidad, las chicas se hacen del control total, los resultados pueden ser ¡explosivos! ¿Te animas a cruzar el umbral?

PRECAUCIÓN: SÓLO PARA MUJERES ATREVIDAS, PODEROSAS Y SEGURAS DE SÍ MISMAS.

1. Mentalízate: Una actitud decidida, dominante y controladora constituye 50% del éxito del juego. Recuerda que tú serás la dominatrix y esto debe quedar muy claro desde el principio. Ya sea que lo hayan acordado juntos o que le des la sorpresita de su vida, nunca vaciles. Estos consejos te ayudarán:

*Planea y ensaya tu rol, y las cosas que quisieras llevar a cabo. Una preparación cuidadosa te dará seguridad.
*Una buena estrategia para armar un discurso y una actitud convincentes es pensar en un tema por el que lo castigarás.
*Elabora frases de poder que repetirás como mantras: “Harás lo que yo te ordene”, “no te atrevas a desobedecerme”, “lo pagarás muy caro”, etc.
*Camina sonando tus tacones, párate con los brazos en jarras, eleva el pecho, míralo a los ojos. Esto te hará ver y sentir ¡poderosa!
*Habla apretando el estómago. Es la técnica que usan los marines de alto rango para mostrar su autoridad.

2. Vestida para dominar: La apariencia es parte importante del marketing, así que el look es vital. Los imprescindibles en estas prácticas son: ropa de látex, cuero o charol, ceñida y sugerente. Lencería megasexy, pero intimidante (NO a los moñitos, florecitas o colores pastel; SÍ a los corsés que desborden tus boobs y a los ligueros negros con medias de red). Botas a los muslos o tacones rascacielos que te hagan ver muuuy alta. Un antifaz que oculte tu identidad es una sutil referencia a un verdugo desconocido que, simplemente, ¡lo enloquecerá!

3. Red room: Ok, Christian Grey era un millonario que se podía dar el lujo de poseer una habitación exclusiva para “instruir” a Anastasia y, tal vez, no sea exactamente nuestro caso. Pero no importa si no disponemos de un cuarto con arneses clavados al techo y una cruz de San Andrés empotrada en la pared. El concepto es ubicar un espacio, como el lugar en el que está permitido explorar libremente lo prohibido. Las luces tenues, los lienzos rojos y tu creatividad bastan para construir el marco ideal.

4. Accesorízate: Un divertido shopping en una sex shop te armará con todo lo necesario para la gran noche. Diviértete, prepárate ¡y excítate!, mientras armas tu master kit.

*Cuerdas de algodón y tiras de cuero (para atarlo).
*Antifaz o capucha (para taparle los ojos).
*Esposas o grilletes (especiales para jugar).
*Un collar de cuero (es el símbolo de la sumisión).
*Látigo de tiras y pala para los “azotes” (nomás no te emociones, sé delicada).
*Velas para masaje (hechas con cera que no quema).
*Plugs, vibradores, arneses, lubricantes (y todo lo que se te ocurra para darle su “merecido”).

5. ¿Lista para blandir el látigo? Aquí, tres jueguitos fantásticos:

BAD BOY!: Dile que ha sido un chico muy desobediente y que lo castigarás por… Whatever! Luego, átalo desnudo y con los brazos abiertos al marco de tu puerta (antes, habrás clavado un par de argollas en las esquinas superiores) y colócate detrás de él. Toma el látigo de tiras y previo a darle, propina unos golpes bien fuertes A LA PARED. Después de esto, anúnciale que es su turno (él ya estará sudando) y, obvio, NO le pegues fuerte. El contacto con la fusta y lo que escuchó anteriormente es el verdadero impacto. Acarícialo, bésalo y dile que lo haces por su bien. No tardará en pedir máaasssss…

LA CAMA DE LAS TORTURAS: Ponle el collar, recuérdale que es tu esclavo y ordénale que te llene de placer. Si no quedas satisfecha, lo pagará caro. A continuación, déjalo hacer. Por muy extasiada que estés, dile que no es suficiente y jálalo hasta la “cama de las torturas”, en donde ya tendrás preparadas tus velas para derramar cera en su pecho (sólo puedes usar las especiales para eso, ¡no queman!), la spanking paddle para propinarle algunas nalgadas, expansores, dildos y… Bueno, no te excedas. Tal vez merece otra oportunidad.

EL CUCHILLO TAILANDÉS: En una tienda de disfraces, consigue un cuchillo de bisutería que se vea muy real. Desnuda y ata a tu hombre a una silla y, sin hablar, muéstrale el artefacto. A continuación, véndale los ojos y, sin seguir un patrón, comienza a pasear la punta del arma por todo su cuerpo. Aproxímate peligrosamente a sus genitales, asústalo diciéndole lo que le podrías hacer y descontrólalo dándole por sorpresa besos y caricias más que candentes. Luego, pasa al “tormento” y ve alternando hasta que te suplique ¡piedad!