Diario QuienOpina.Com – ¿Por qué sufrimos tanto con el dolor de cabeza?

¿Por qué sufrimos tanto con el dolor de cabeza?

bruce noviembre 17, 2017 Comentarios desactivados en ¿Por qué sufrimos tanto con el dolor de cabeza?
¿Por qué sufrimos tanto con el dolor de cabeza?

Hay una razón por la que el dolor de cabeza se nos hace tan insoportable. O el de muelas. O el de ojos. Todo se debe a que las neuronas sensoriales que trabajan en la cabeza y la cara están directamente conectadas con uno de los principales ejes de señalización emocional del cerebro. Esto no quiere decir que el resto de partes del cuerpo no lo estén, sino que lo están de manera indirecta.

Al menos así lo demuestra un estudio de la Universidad de Duke, cuyas conclusiones podrían ser fundamentales en el desarrollo de tratamientos más efectivos contra el dolor craneofacial. Especialmente interesante en el caso de los dolores de cabeza crónicos y en el dolor facial neuropático.

“Habitualmente los médicos se centran en atacar la sensación de dolor, pero se ha evidenciado que lo que necesitamos abordar son los aspectos emocionales del dolor”, sostiene Fan Wang, uno de los responsables de la investigación y profesor de Neurobiología y Biología Celular en la Universidad de Duke, en unas declaraciones recogidas por el portal especializado Futurity.

Hay que tener en cuenta que son dos grupos de neuronas las que se ocupan de trasladar las señales de dolor desde el cuerpo hasta el cerebro, y que es posible que las neuronas de la cabeza sean más sensibles al dolor que las neuronas del resto del cuerpo. Con todo, estas diferencias de sensibilidad no explicarían una mayor sensación de miedo o de sufrimiento físico en la cabeza que en el cuerpo, de acuerdo con Wang.

“Tenemos la primera explicación biológica de por qué este tipo de dolor puede ser mucho más doloroso”

Las resonancias magnéticas vendrían a demostrar estos supuestos, ilustrando una mayor actividad en la región cerebral de la amígdala –involucrada en las experiencias emocionales– y coincidiendo con los relatos de los pacientes que confiesan un mayor sufrimiento con el dolor de cabeza que con el dolor corporal. “Parece activar el sistema emocional más extensamente”, dice Wang, que guarda ciertas reservas. “Pero lo que siguen sin estar claros son los mecanismos subyacentes”.

En esta investigación también participó Wolfgang Liedtke, profesor de Neurología en el Centro Médico de la Universidad de Duke, quien comparte el optimismo de Wang: “Tenemos la primera explicación biológica de por qué este tipo de dolor puede ser mucho más doloroso desde un punto de vista emocional que otros”. Y continúa: “Este estudio abre la puerta no solo hacia una comprensión más profunda del dolor crónico en la cabeza, sino también hacia una traducción en tratamientos que ayuden a los pacientes”.

 Son los casos de quienes padecen cefaleas o neuralgias del trigémino, por ejemplo. En algunas circunstancias el dolor es tan severo que los pacientes buscan soluciones drásticas, como cortar las vías neuronales que conectan con el cerebro y transportan la sensación de dolor. A veces ni siquiera está vía es efectiva. Liedtke confía en que sea cuestión de tiempo poner fin a esta circunstancia.