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Las leyes que la reina Isabel II puede infringir y otro privilegios

bruce noviembre 11, 2017 Comentarios desactivados en Las leyes que la reina Isabel II puede infringir y otro privilegios
Las leyes que la reina Isabel II puede infringir y otro privilegios

Isabel II es la reina del Reino Unido y de otros quince estados independientes conocidos como Estados soberanos de la Mancomunidad de naciones. Tiene 91 años y tiene más privilegios que el resto de los mortales. A pesar de que su reinado es sobre todo simbólico, la reina puede intervenir en las decisiones del gobierno en casos de inestabilidad política. Además, no necesita pasaporte para salir del país y puede conducir sin carné.Descubre qué leyes no tiene que cumplir la monarca.

Isabel II es la dueña de todos los cisnes no marcados de Inglaterra, aunque la corona solo ejerza ese derecho sobre las aves que están cerca de las zonas del río Támesis y afluentes, según indica la web oficial de la familia real.

Cuenta con varios cuidadores de cisnes y se ha prohibido comer carne de cisne en el Reino Unido.

La reina también posee todo tipo de peces, delfines y ballenas que se encuentren en territorio británico.

La reina emite sus propias licencias de conducción, es decir, es la única persona del Reino Unido que no necesita carné para conducir. Además, tampoco tiene la obligación de ponerle matrícula al coche.

La reina puede darse el lujo de superar los límites de velocidad porque ninguna ley la obliga a respetarlos. A su hija, la princesa Ana, le encanta pisarle y, en 2001, tuvo que pagar una multa de 400 libras. Por tanto, es un privilegio que solo afecta a Isabel II.

A diferencia de otros miembros de la familia real, la reina puede viajar al extranjero sin pasaporte.

La reina tiene dos fechas especiales: el día oficial del cumpleaños se celebra un sábado de junio, pero nació el 21 de abril. Este último día también se celebra públicamente.

La reina posee un cajero automático para uso personal y del resto de los miembros de la familia real. Se encuentra en el Palacio de Buckingham, la residencia oficial y principal lugar de trabajo de la monarca.

Ser poeta de la reina es un cargo honorífico concedido por la monarca, ya que es un trabajo de relevancia nacional.

El consentimiento de la reina es necesario para transformar cualquier proyecto de ley en ley, después de que se apruebe en el parlamento. Por tanto, la firma de la monarca es imprescindible.

La reina no tiene la obligación de pagar impuestos, pero lo hace voluntariamente desde 1992.

La reina tiene el poder de designar Lores, que después pueden tener su escaño en el Parlamento, pero este poder, al igual que muchos otros, solo lo ejerce por consejo de los ministros.

Los caballeros reales son nombrados personalmente por la reina. En general, son figuras que contribuyeron de una forma especial con la sociedad británica.

Isabel II puede pasar por encima del Gobierno británico en caso de crisis constitucional. En este caso, puede actuar en contra o sin consejo ministerial. Sin embargo, nunca utilizó este poder.

Como jefa de estado de Australia, la reina tiene algunos poderes sobre el gobierno y tiene la capacidad de destituir a todos los políticos del país. En 1975, por ejemplo, el representante de la reina en Australia destituyó al primer ministro.

La reina Isabel II es líder la Iglesia Anglicana, establecida después de Henrique VII le diese la espalda a la Iglesia Católica, en el siglo XVI. En este campo, su título formal es Defensora de la Fe y Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra.

La reina puede nombrar obispos y arcebispos, un poder que solo se ejerce bajo consejo del primer ministro que, a su vez, se guía por una Comisión de la Iglesia.

La reina no puede ser juzgada ni acusada en tribunal. Su título de monarca le atribuye inmunidad en el territorio británico.

Además de tener inmunidad, tampoco la pueden llamar a declarar ante un tribunal. Se cree que la monarca es incapaz de tener malos pensamientos y de actuar de forma incorrecta. Por tanto, tiene derecho a hacer lo que quiera y salir siempre impune.

Entre todos esos privilegios judiciales, también se encuentra la prohibición de enviar a la reina a la cárcel. Por otra parte, las órdenes de ingreso en prisión se hacen en nombre de la reina Isabel II.

Según la ley de libertad de información, en Inglaterra, todos los ciudadanos tienen derecho a solicitar información a las autoridades públicas. Si la información está disponible, tienen que darla. Sin embargo, esto no se aplica a la reina ni a la familia real.

Sus documentos privados son siempre privados, al igual que sus conversaciones, si la reina no quiere que se hagan públicas.

Cuando se anuncia qué partido gana las elecciones, la reina llama formalmente a los miembros para formar gobierno en Inglaterra.

En el pasado, los miembros de la familia real no tenían apellidos y solo utilizaban sus nombres personales y los de las dinastías a las que pertenecían. La situación cambió en 1917, cuando el abuelo de Isabel II, el rey George V, sentenció que el apellido Windsor seria oficial para toda la familia británica.

Sin embargo, la reina y sus familiares próximos no utilizan este apellido porque no lo creen necesario.

Royal Maundy es el dinero que la reina da oficialmente a un cierto número de ciudadanos ancianos en una ceremonia formal realizada en una catedral en Pascua. El dinero es una especie de limosna simbólica para los destinatarios.

Isabel II, además de ser reina del Reino Unido, es también monarca de otros quince estados independientes conocidos como Estados soberanos de la Mancomunidad de naciones.

La reina es también jefa del Commonwealth, formado por 53 estados. Todos los estados miembros de la organización, con excepción de Mozambique, antigua colonia portuguesa, y Ruanda, antiguo territorio belga, formaban parte del Imperio Británico.

Isabel II es también reina de siete países independientes: Reino Unido, Canadá, Austaralia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Pakistán y Sri Lanka. Aún así, su poder es meramente simbólico y no puede interferir en las decisiones políticas de estos países.