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El Real Madrid se lleva un susto ante el Fuenlabrada

bruce noviembre 29, 2017 Comentarios desactivados en El Real Madrid se lleva un susto ante el Fuenlabrada
El Real Madrid se lleva un susto ante el Fuenlabrada

El Fuenlabrada logró empatar en el Bernabéu con un partido impecable en el que sólo el regreso del galés, partícipe de los dos goles, fue positivo para los de Zidane.

Sustos y pitos en el Bernabéu. Un valiente Fuenlabrada puso en apuros a los blancos con continuas llegadas, un golazo que hizo temblar los cimientos del coliseo blanco y un empate más que merecido para los de Calderón, que jugaron mejor que el gigante que tenían enfrente. Despistes y fallos por el lado local; velocidad, asociación y ocasiones por el lado visitante. Sólo la entrada de Gareth Bale, que regresaba de lesión, levantó a un Madrid que no encontró su sitio con un once lleno de suplentes y canteranos para afrontar un encuentro, a priori fácil, que resultó ser un duro examen. El 2-2 final (4-2 global) le da el pase a octavos a los de Zidane.

Error clamoroso a los cinco de partido de la defensa blanca que dejó a Hugo Fraile solo ante Keylor. El del Fuenlabrada la mandó arriba pero supuso el primer aviso de un equipo atrevido, sin nada que perder, y sin miedo al escenario al que se enfrentaban.

Con el dominio del balón en los primeros compases del encuentro, los de Calderón levantaron el murmullo de los pocos asistentes al Bernabéu en el lluvioso día madrileño. Segundo susto, a los ocho de encuentro: Cristóbal se plantó solo ante Navas, que logró detener el balón.

Pasado el arreón inicial, los de Zidane parecieron darse cuenta de que el partido había comenzado y, sobrepasado el primer cuarto de hora de partido, se empezaron a acercar tímidamente a la puerta que defendía Freixanet.

Arrancadas de Achraf por la derecha e intentos de creación de Ceballos dieron los primeros frutos, aunque el Fuenlabrada cubría muy bien la última línea. Ambos fueron los más participativos en el irregular ataque blanco de la primera mitad, volcando el juego a la derecha, algo más acertados que sus homónimos en la izquierda, con un Theo desaparecido.

 La tranquilidad del 0-2 cosechado en la ida provocó que los suplentes y canteranos que configuraron el once se relajaran en exceso al inicio. Y llegó el castigo al despiste y la recompensa al buen hacer del Fuenla. Luis Milla, hijo del mítico jugador, enganchó un rechace más allá de la frontal a los 25 de partido y envió a puerta un potente tiro que Navas no supo parar.

El Madrid reclamó en la siguiente jugada un penalti claro por manos que el árbitro no consideró. El último tramo de la primera parte se fue consumiendo con un ahogo del Fuenla que apenas dejaba al Madrid sobrepasar la línea de tres cuartos. Atentos, expertos del robo de balón, y hasta permitiéndose licencias estéticas como las ruletas de Fraile que danzó ante Óscar.

Al filo del descanso, un balón interior de Kovacic a Ceballos concluyó con un tiro alto de este. Esa, para hacerse una idea de cómo desarrolló el Madrid la primera mitad, fue la más clara ocasión de los blancos.

El segundo acto comenzó con otro penalti reclamado por el Madrid por un derribo del Cata a Ceballos que no tuvo importancia para el colegiado. Los de Zidane dieron un mínimo atisbo de mejora en la actitud al inicio de la segunda, pero los pitos hicieron acto de presencia al comprobar el Bernabéu que la película no cambiaba.

Un tiro lejano de Tejero en el 50 fue la intervención más relevante de Pol hasta el momento. Seguían los pitos en un coliseo blanco perplejo por lo que estaba pesenciando: jugadas que no culminaban, balones que se perdían y centros a ninguna parte.

Matheus cabeceó magistralmente un córner que a punto estuvo de ser el segundo para los de Calderón pero Navas sí estuvo acertado y la desvió. Apenas cinco minutos después, otro susto que, esta vez despertó los pitos de todo el estadio: cabezazo del Cata Díaz al larguero. Apretaba el Fuenla.

El enésimo despiste de Theo alargó los pitos, que sólo se tornaron en aplausos cuando Gareth Bale salió al campo en sustitución de Franchu 63 días después. Y fue salir y besar el santo: primera bola que tocaba, centro al área que Mayoral convirtió en la tranquilidad blanca.

Tras la entrada del galés, hombre por hombre, el 4-3-3 inicial no cambió pero sí la actitud madridista sobre el campo. Pareció imprimir una marcha más Bale,, ansioso de juego tras su lesión, aunque las ocasiones siguieron cayendo del lado visitante.

Sin embargo, llegó el segundo por los de Zidane no exento de polémica. Recoge de espuela Bale, adelantado, aunque no en fuera de juego porque el balón venía de un contrario, y se planta ante Pol. El rechace le cayó a Mayoral para lograr su doblete.

Pese a la imposibilidad de darle la vuelta a la eliminatoria en los últimos veinte minutos del partido, el Fuenlabrada no bajó los brazos, firmando un encuentro impecable en un feudo que no les intimidó en ningún segundo. Así, llegó el segundo, la recompensa a un partidazo: Quero se la puso a Portilla que chutó de primeras. El rechace de Keylor le volvió a los pies y no falló de segundas. Empate más que merecido y lección al Madrid.