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¿Dormir separados? Millenials explican por qué no afecta a una relación

bruce noviembre 30, 2017 Comentarios desactivados en ¿Dormir separados? Millenials explican por qué no afecta a una relación
¿Dormir separados? Millenials explican por qué no afecta a una relación

Comenzó un domingo por la noche cuando tenía una presentación al día siguiente y mi novio quería poner su alarma a la mitad de la noche para ver en vivo uno de los partidos de su amado futbol europeo.

“¿Por qué no te duermes en el cuarto de visitas, para que no tengas que despertarme?”, le pregunté muy amable, en caso de que no le gustara mucho la idea.

Pero después de mudarnos juntos, por primera vez teníamos dos habitaciones a nuestra disposición. ¿Por qué no aprovecharlo de vez en cuando?

Confundido, pero sin sentirse ofendido, aceptó. Ahora varias veces a la semana uno de los dos pasa la noche en la cama extra que tenemos. Podrías pensar que es una locura. “Viven juntos, tienen 27 años y ¿duermen en camas separadas? Qué, eso no era para parejas que llevan años casados”.

Puede que para otros sea algo descabellado, pero para nosotros no es un problema de conexión emocional, a veces no hay mejor medicina para un día pesado que dormir sola.

Puedo leer, descansar sin que nadie me despierte por sus movimientos, no hay ronquidos y despierto el día siguiente sintiéndome renovada.

Aplicamos la política del cuarto extra sólo unas noches a la semana. Si uno de nosotros sale con sus amigos y regresa con algunas copas encima, es mejor que se quede en la otra habitación para no interrumpir el sueño del otro.

Si programamos nuestras alarmas en horarios diferentes, esta regla funciona aun mejor. A veces, sólo en ocasiones, le preparo la recámara a mi novio un típico martes por la noche para que pueda descansar mejor. ¿Quién dijo que el romance estaba muerto?

 

Antes de que preguntes algo como “¿y qué piensa él?”, puedo prometerte que funciona para ambos. No hay un diario que dicte cuándo debemos dormir separados, no lo hablamos mucho y no aplica para las vacaciones en las que sólo hay una cama que debemos compartir.

Pero esta pequeña práctica ha mejorado nuestra relación de las maneras más inusuales. Algunas noches nos recostamos en camas que están a menos de 20 metros separadas, pero nos mandamos mensajes, como lo hacíamos al inicio de la relación.

Otras veces nos acurrucamos como si fuéramos adolescentes. Es un recordatorio del porqué vivimos juntos. Y en cuanto a nuestra vida sexual, se lo recomendaría a cualquier pareja que se encuentre en una racha de sequía…

Claro, cuando hablo con mis amigos acerca del acuerdo, se espantan. He escuchado de todo, desde “¿van a terminar?” hasta “¿entonces cada cuándo tienen relaciones?”.

Muchos expertos, como la psicóloga clínica Gemma Cribb, también están escépticos a esta práctica: “dormir separados suele disminuir la conexión e intimidad, y uno puede sentirse rechazado o castigado cuando se niegan a compartir la cama”.

Sin embargo, incluso los doctores tienen que admitir que todos dormimos mejor solos. “Los estudios demuestran que no hay una buena calidad de sueño cuando se comparte la cama, específicamente aquellos que se mueven mucho, que ocasiona menos sueño REM en sus parejas”, explica Cribb.

Aun así, después de varias noches de estar separados, considero que me volví una adicta. Mi sueño y mi relación se encuentran mejor que nunca, nuestra vida sexual está que arde y he tenido el tiempo de terminar mis libros que prometí desde hace años. ¡Es una situación ganar-ganar-ganar!