Periódico QuienOpina – Rechazar a quien de verdad te quiere tiene una explicación

Rechazar a quien de verdad te quiere tiene una explicación

bruce octubre 6, 2017 Comentarios desactivados en Rechazar a quien de verdad te quiere tiene una explicación
Rechazar a quien de verdad te quiere tiene una explicación

Seguro que te ha pasado, traes a alguien tras de ti que siempre te demuestra cariño sincero, pero tú andas tras alguien que, la verdad, no vale tanto la pena.

Siempre queremos lo que no podemos tener.

En esta conducta influyen factores biológicos, culturales y psicológicos profundamente arraigados difíciles de erradicar.

Tiene que ver con el valor que nos damos a nosotros mismos y con las cualidades admirables que vemos en otras personas. Es común que nos sintamos atraídos por personas a quienes creemos mejores que nosotros, en personas a las que creemos inalcanzables.

Si estás atrapado en este laberinto y quieres saber por qué te pasa, aquí algunas respuestas:

-La “conquista” está asociada con perseguir.

 Es una conducta muy arraigada en nuestra cultura. Si le gustas a alguien, debe ‘cortejarte’, ¿cómo? Persiguiéndote.

Esto se agrava porque hay personas que nunca te van a hacer caso aunque disfruten que estés detrás de ellas y, de algún modo, también hay quien disfruta del rechazo.

Aquí hay dos caminos:

a) Que después de insistir te hagan caso y sientas que te has ganado un premio por todo tu esfuerzo.

b) Que te hagan caso y pierdas el interés.

-Instinto primitivo

Aún quedan resquicios ultra primitivos en nosotros y lo que ocurre inconscientemente es que buscamos a alguien que pueda asegurar una mejor descendencia. Es extraño y horrible, porque nada te asegura que esa persona que no te pela va a ‘mejorar’ tus genes.

-Zona de confort

Hay gente que prefiere todo el tiempo ir tras su amor platónico aunque nunca lo logre porque siente bien con eso, y porque a veces es más cómodo vivir en la ilusión que en la realidad.

Inseguridad

En el fondo pensamos que somos indignos de recibir amor o de ser atractivos para los demás.

Entonces, inconscientemente, cuando le gustamos a alguien sentimos que esa persona tiene un defecto y baja de categoría.

Y como antes era perfecta, cae de nuestra gracia. Se vuelve una más.

Qué enfermo, ¿no? Tendemos a inferiorizar a quien se siente atraído por nosotros sólo porque no nos sentimos lo suficiente valiosos. Todo esto pasa en el nivel subconsciente.