Periódico QuienOpina – Honduras, La temible prisión de Alcatraz ‘El Pozo III’

Honduras, La temible prisión de Alcatraz ‘El Pozo III’

bruce octubre 13, 2017 Comentarios desactivados en Honduras, La temible prisión de Alcatraz ‘El Pozo III’
Honduras, La temible prisión de Alcatraz ‘El Pozo III’

Tegucigalpa, Honduras.

No es la temible prisión de Alcatraz, pero el símil viene bien para mostrar cómo es El Pozo número 3, que desde ayer jueves empezó a ser estrenado, por los primeros reclusos provenientes del presidio sampedrano y hoy terminará de ser llenada a su máxima capacidad.

Situado en el valle de Támara, la cárcel de máxima seguridad se convierte ahora en un lugar hostil para 208 internos, que ocuparán las ergástulas de dos por dos metros, donde pasarán sus días, pagando su pena por delitos atroces.

En este recinto, los únicos que andan libres son los pajaritos y una intrépida gata que se las ingenia para entrar y se pasea maullando entre las piernas de los celadores y los patios de la prisión.

Para llegar a El Pozo-3 hay que pasar los tres anillos de seguridad y eso lo pone en la puerta de acceso a la cárcel de máxima seguridad. En la posta, un militar recibe a las visitas y las pasa al ingreso general a la prisión. Para llegar a donde están los “toros” hay que abrir cinco puertas pesadas, cuyas cerraduras dependen solamente de un “llavero” (un custodio que abre).

La seguridad sigue en manos de la Policía Militar del Orden Público y ha sido un coronel Cruz, quien se ha convertido, como su apellido lo indica, en una cruz exigiendo el fiel cumplimiento de la ley y el régimen interno que gobierna las prisiones, desde que el gobierno tomó la decisión de transformar el incipiente sistema penitenciario.

Germán MCniel explicó que la máxima seguridad dejó de ser una sanción administrativa, como estaba concebida antes en el reglamento interno y que consistía en aplicar seis meses de encierro total a los internos para regenerarlos o para suavizarles su mala conducta.

“Ahora la máxima seguridad aquí es por ley cumplimiento de condena. Eso significa que un juez podría perfectamente decretarle a un interno que cumpla su condena en una cárcel de máxima seguridad y nosotros, estamos aquí para hacer que se cumpla la ley”, dijo.

El gobierno de Juan Orlando Hernández ha impulsado una reforma penitenciaria, creando tres cárceles de máxima seguridad: El Pozo-1, en Ilama (Santa Bárbara), El Pozo-2, en La Tolva (Morocelí) y el tercero de Támara, donde ya existía un módulo de alta seguridad, construido en el gobierno anterior, pero ahora fue acondicionado con medidas para darle un verdadero cumplimiento de su título.

El ingeniero responsable de la construcción manifestó que en seis meses reforzaron todo y acondicionaron la cárcel parecida a lo que se creó en Ilama para recibir a los primeros ocupantes. Las celdas están pintadas por fuera y por dentro. Las puertas color pastel y el tono gris dan aires de tristeza y pulcritud.

Nada que ver con los dibujos y grafitis que los pandilleros tenían en la Penitenciaría Nacional de Támara y en el presidio Sampedrano, donde han funcionado negocios de los mismos reclusos, quienes han gobernado las cárceles.

MÁS DURO QUE EL POZO

“Aquí es más duro que El Pozo en Ilama y peor que estar en Estados Unidos” dijo el encargado de la seguridad del centro reclusorio, mientras recibía las inesperadas visitas.

Este custodio, cuyo nombre se omite por seguridad, dijo que en más de 20 años no ha tenido problemas trabajando en las prisiones porque se apega a la ley y la aplica a rajatabla adentro.

Cree que estar en El Pozo-3 es más tranquilo porque es un lugar seguro, donde la ley se aplica parejo, aunque siempre hay situaciones en las que alguna gente quiere salirse de la raya porque no se acostumbran a un orden y seguridad en la prisión.

“Aquí no hay manera, solo que se rompa la ley podrían escapar los internos”, dijo, mientras esperaba que el consejo técnico de prisiones reclasificara a los presos para establecer el orden y tener controlado por su nombre a los ocupantes de las celdas.